Después del revuelo suscitado tras el anuncio de la candidatura de los JJOO de invierno Pirineus-Barcelona-Zaragoza 2030, y teniendo en cuenta que desde la población local no se ha respirado precisamente un ambiente de euforia, me preguntaba que tipo de cosas les pueden interesar realmente a los habitantes del Pirineo de un evento de estas características. La respuesta creo que guarda más relación con los puntos básicos que debería explicar cualquier gestor de políticas turísticas. que con los de un organizador de eventos deportivos.
En mi opinión, las administraciones y organismos implicados harían bien en diseñar el proyecto, y por supuesto la comunicación relativa al mismo, buscando la complicidad de la gente en lugar de enfocarlo como una especie de plan Marshal para el Pirineo, en el que después de nueve años, ya casi nadie cree.
Antes de limitarse a presentarlos como una especie de elixir de revitalización territorial, valdría la pena desarrollar los Juegos paralelamente a los siguientes puntos y explicarle a los habitantes de las comarcas afectadas como se ha pensado solucionarlos aprovechando la gran cita olímpica. Por ejemplo:
Como se ha pensado fomentar su desarrollo sostenible en armonía con los recursos naturales del territorio. Los corrimientos de tierras, el aumento de contaminación lumínica o la explotación de recursos hídricos para la creación de infraestructuras o urbanizaciones debe ser algo perfectamente estudiado y diseñado para no arruinar un entorno tan sensible como el de las montañas.
Como se estimulará el desarrollo regional mediante la creación de empleo y la generación de ingresos que revitalicen las áreas económica y sociales. En este punto no cabe decir que vendrán muchos visitantes. Un plan bien diseñado debería tener en cuenta las posibilidades de recuperación de aquellas actividades que hayan caído en desuso o en el olvido con potencial para dinamizar la economía actual de la zona. Lo otro es limitarlo a una macro campaña de marqueting y fomentar monocultivos económicos. Lo que de verdad perdurará en el territorio son aquellas políticas destinadas a incentivar las relaciones económicas locales y estimular el crecimiento de otros sectores complementarios.
Como se gestionará la atracción de inversiones extranjeras de forma controlada. Esta claro que las grandes inversiones destinadas a distribuir riqueza lejos del territorio generan a corto plazo una relación poco fructífera para la población local. Los convenios de colaboración entre empresas externas e inversores locales son probablemente la fórmula más racional de darle continuidad a proyectos de toda índole a medio y largo plazo y por supuesto, son mucho más interesantes para el territorio.
Como conservar y poner en valor el patrimonio histórico, la cultura y el modo de vida locales. En este punto se han venido produciendo varios conflictos ya que tradicionalmente se ha entendido que crear productos y comercializarlos a costa de cierta banalización de los mismos consistía en un mercadeo poco respetuoso. Pero lo cierto es que no se respeta lo que no se conoce y generar un movimiento de masas en lugares con patrimonios culturales sensibles entraña un riesgo que bien merecen una protección e incluso una difusión de los mismos siempre que se respete su valor principal, sobretodo si al final entrañan un mal menor. En cualquier caso diseñar de antemano un programa de protección y divulgación puede ayudar tanto a la población local como a los visitantes a encontrar un punto de equilibrio.

Cómo se estimularán otras formas de cultura contemporánea, como eventos, festivales, etc. En el otro lado de la balanza está la magnífica oportunidad que la afluencia de gente ofrece para dar entrada a movimientos de vanguardia, artistas y todo tipo de iniciativas juveniles y universitarias que de otra forma quedarían lejos de estos territorios. Un evento singular de estas características puede tener un efecto reclamo nada despreciable.
Como se gestionará la conservación del entorno y el medio físico, mejorando el uso de zonas y áreas e incentivando mejoras en zonas deprimidas. Tener en cuenta la repercusión generada por un evento así para realizar campañas de sensibilización sobre los riesgos que corre el territorio en cuanto a incendios, contaminación, destrucción del patrimonio natural. Aprovechar también el marco que ofrece la planificación de un evento de esta magnitud para llevar a cabo una modificación de las normas e incluso un endurecimiento de las penas en caso de que sea necesario.
Como se ha planificado el desarrollo por comarcas, o por zonas, controlando el uso del suelo. Para las personas que están buscando una vivienda para instalar su domicilio en alguna comarca Pirenaica de las denominadas turísticas, este punto se explica por si solo. En los últimos años muchos de los POUM han destinado superficies para el uso residencial que se han acabado convirtiendo en muchos casos en un valor especulativo de la mano de sus usos turísticos. Aunque este es uno de los miedos principales para los habitantes de estas comarcas no es el único, la pérdida de derechos y usos de los recursos del territorio amenazan algunos de los medios de subsistencia de estas comarcas. La regulación sostenible de zonas agrícolas y de pasto o de explotaciones silvícolas y la correcta planificación de las zonas de equipamientos para la población residente debería estar contemplado en el mismo proyecto en el que se especifica donde y como se instalará un trampolín de salto.
Como aseguraremos que el desarrollo turístico contribuya al aumento de la calidad de la vida local. Este es un blog que habla precisamente de los muchos casos en lo que esto ocurre de manera natural y satisfactoria. A pesar de las múltiples noticias relacionadas con los problemas y las patologías turísticas cualquiera con un mínimo interés y espíritu crítico se dará cuenta de que siempre que se hagan las cosas mínimamente bien, el turismo aporta mayoritariamente más ventajas que inconvenientes en aquellas zonas donde existe un recurso turístico. Así que permitidme que rompa una lanza en su favor y enumere aquellas cosas que deberíamos desarrollar, ( y a veces se nos olvidan…) para generar un entramado de acogida lo más beneficioso posible para residentes y visitantes:
- Buscar el equilibrio de los componentes del denominado producto turístico (calidad, capacidad y carga turística)
- Diseñar estrategias de atracción enfocadas a determinado tipo de clientes y calidad de los mismos.
- Controlar e incentivar la calidad del producto, recursos y servicios turísticos.
- Desarrollar programas de formación profesional, de estudios superiores o de tecnificación.
- Desarrollar la coordinación y el marco de agentes e intereses publico-privados.
- Sensibilizar a la sociedad sobre los beneficios socio-económicos del turismo y su impacto en la mejora del tejido económico de la zona.
- Rediseñar y mejorar los servicios, equipamientos e infraestructuras de la zona.
Conseguir en definitiva, la complicidad de la población local en el proceso de desarrollo de la candidatura y del proyecto no como un simple espectador que tiene que ceder parte de su espacio vital para mayor gloria patria, sino aprovechando la cita para poner soluciones a los problemas del territorio llegando incluso a legislar para garantizar su supervivencia y sostenibilidad si así fuese necesario.
