Turismo Transversal

" El turismo como actividad clave para vertebrar el desarrollo de las regiones."


Deja un comentario

ÉTICA vs RSC

Parecen lo mismo… pero no.

Ambos conceptos son capaces de generar animados debates de la misma intensidad en el aula de un MBA, que en torno a la máquina del café. Y es cierto que a menudo se ha referido a la responsabilidad social de las empresas, sobretodo de las multinacionales, como una moneda ética a pagar debido a la obtención de recursos de aquellos lugares en los que se asientan..

Sin embargo existen diferencias que pueden ayudarnos en un no errar en un planteamiento que a priori parecería fácil:

  • La ética es subjetiva. Si lo se, esto de por si ya es controvertido. Pero la realidad es que está sujeta a condicionantes culturales tan profundos que es casi imposible, llegar siempre a una respuesta concluyente.
  • La RSC, en cambio está basada en la idea de que las empresas deben rendir cuentas a alguien más que a sus propietarios, y esto de por si, ayuda bastante a centrar el objetivo.

En mi opinión, parte de la RSC tal como la conocemos hoy en día, es la consecuencia de haber introducido el concepto de la ética en las escuelas de negocios en los años 90. Lo que en origen se conocía como la filosofía de lo «políticamente correcto», se demostró insuficiente para abordar temas sociales mucho más complejos como las cuestiones medioambientales, los despidos masivos, los derechos de los animales, el acoso sexual y ya no digamos el enriquecimiento fruto de prácticas «alegales» como las presiones sobre entes públicos o el exceso en la «responsabilidad» profesional de colectivos con cierto poder, como abogados, agencias de calificación o medios de comunicación.

Llegados a estos extremos ha sido precisamente la legislación la que ha introducido normas para ayudar a discernir lo que es ético de lo que no lo es.

ethics-2991600_960_720

La Ley Sarbanes Oxley de 2002, dictada por el Congreso de EEUU, surgió como resultado de los escándalos empresariales en aquel país a finales de los años 90 y principios de la década siguiente. Como resultado se produjeron dos grandes consecuencias. La primera, que algunas de la prácticas de dudosa moralidad se convirtieron directamente en ilegales. La segunda, que los legisladores estadounidenses se encontraron de golpe con cuatro grandes paquetes de nuevas normas que podían auditar la buena praxis dentro del mundo empresarial.

El mayor control sobre la contabilidad financiera;  las normas de control en manos de auditores para CEO´s y CFO´s;  las normas de conductas éticas de los ejecutivos de mayor rango, sobretodo de aquellas empresas que cotizan en bolsa;  y las normas de conductas éticas para las partes relacionadas, con nuevas responsabilidades y conflictos de intereses para abogados y analistas financieros.  Debían servir para detener una marea de escándalos que estaba generando una tremenda alarma social entre la opinión pública y pérdidas millonarias entre los accionistas de empresas referencia del país. Hoy en día, los 63 mil millones de dólares de la quiebra de Enron parecen poca cosa, pero en 2001 obligaron a legislar en el seno del gobierno más poderoso del mundo.

Y la pregunta es… Con este marco legal desarrollado en el 2002.  – ¿Como es posible que se llegara al colapso mundial producido por las llamadas hipotecas basura del 2008?-

Mi impresión es que cuando ejecutivos, contables y abogados se empeñan en hacerlo mal. No hay leyes ni congreso que les detenga.

Y no es que no haya técnicas al margen de la ley que no ayuden a acertar en este tipo de decisiones. El relativismo y el análisis de intereses, son técnicas que todo directivo debería molestarse en conocer. La respuesta, me temo, la resume de manera dramática la palabra codicia.

¿ Y la RSC…?

Volvamos a la idea de que las empresas deben ser capaces de devolver parte del beneficio generado por su actividad entre alguien más que los propios accionistas.

¿ Pero quien dice que este altruismo no se pueda rentabilizar ?.

De hecho en algunos ámbitos se la conoce directamente como inversión socialmente responsable, y en algunas definiciones ya aparece abiertamente como una fórmula de contribución voluntaria con el objetivo de mejorar la situación competitiva de las empresas y aportarles mayor valor añadido.

Eso si, al menos el punto de partida en este caso  es el necesario cumplimiento de la ley. Y es que , con ética o sin ella… ya hemos hablado de la subjetividad de esta,  seria difícilmente comprensible que una empresa alegara actividades de RSC y por el contrario no cumpliera fielmente con la legislación de referencia para desarrollar su actividad.