Turismo Transversal

" El turismo como actividad clave para vertebrar el desarrollo de las regiones."


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Messi, Lionel y las multinacionales.

Me comentaba un amigo culé que con 41 años de diferencia la marcha de Messi le recordaba a la congoja que sintió cuando siendo un niño, su madre le despertó para anunciarle la muerte del popular naturalista Félix Rodríguez de la Fuente, grabando una carrera de perros en Alaska. Por supuesto no se lo recordaba por la gravedad ni transcendencia de un y otro hecho, sino por esa sensación de vacío que deja una noticia tan hiriente como inesperada. Y es que muchos barcelonistas comparten la sensación de que han perdido mucho más que un gran jugador o un personaje público.

La historia del niño descubierto por Reixac al que el club accedió a pagarle un tratamiento para despertar su hormona del crecimiento, cuyo compromiso se rubricó en una servilleta de papel, que después creció convirtiéndose en el mejor jugador de todos los tiempos y sostuvo la hegemonía del club que confió en su potencial durante más de una década. Es una de esas historias con tintes de amor y épicos que bien podría haberse convertido en intemporal. Sobretodo para los que además, creyeron en el modelo de nueva catalanidad que representaban Leo y su familia.

Pasada la sorpresa, y tras el anuncio de su fichaje por el PSG. Me surge esa irrefrenable necesidad de entender que hace que un tipo que declara entre lágrimas que no se quiere ir, y que tiene innegablemente los recursos para no hacerlo. Se marche…

El año pasado, después del famoso burofax, creía tener claras las razones por las que aquel trabajador de altísimo nivel llamado Messi podía llegar a cesar en sus funciones. Y a pesar de que tal como pronosticaba, para retenerle, debían cambiar muchas variables. Es obvio que me equivoqué.

Hace tiempo que todos sabemos que el fútbol actual no es deporte. Ya ni siquiera es fútbol (reflejado al menos en el más puro «…11, contra 11…»). Tampoco me atrevo a llamarlo ya economía real. Jeques al margen, la cruda realidad es que prácticamente no hay un solo club de primer nivel que cuadre debidamente su balance. Pero lo que yo estoy descubriendo estos días es que este es un complejísimo negocio sustentado por esas multinacionales llamadas Messi, CR7, Mbappé, Neymar, SR4, etc… ellos son los que generan el interés de otras multinacionales, fondos de inversión y medios de comunicación. Estos chicos son multinacionales en si mismos y como tal, están al servicio de los caprichos del mercado.

Sospecho que el propio Messi lo descubrió de la manera más amarga el pasado 5 de agosto. Y eso le tiene que doler a cualquiera, especialmente a un tipo que disfruta más de su familia que de los grandes eventos donde le homenajean. Eso si, como hablamos del mejor del mundo en su campo, en 6 días estaba trabajando para la competencia. Y que esperábamos…

Fuente: https://www.hola.com/actualidad/20210201183586/messi-antonela-roccuzzo-familia-hijos-barcelona/

Pero volviendo a lo de antes. A partir de aquí, poco importa la persona, porque esta ya ha sido devorada sin saberlo por las intrigas palaciegas y los intereses que envuelven las decisiones más truculentas de cualquier corporación con presencia e intereses por todo el planeta. Asegura el profesor de economía de la UB Gonzalo Bernardos que la oferta del fondo de capital riesgo CVC Capital a la Liga demuestra que:

«… para un fondo de capital riesgo, La Liga vale más que ACS, Telefónica Sacyr y la mayoría de empresas que cotizan en el Ibex…».

¿ Os imagináis ese nivel de decisiones tomadas mientras haces un rondo…? Yo no. Ese tipo de decisiones son las que deben tomarse desde los más concienzudos consejos estratégicos de cualquier empresa. Y aquí es donde empieza el verdadero drama, los consejeros de la marca Messi no elaboraron en ningún momento un plan estratégico frente a los cambiantes escenarios que podían darse en el futuro, y menos aún teniendo en cuenta a la persona. He llegado a preguntarme si en algún momento debieron enterarse de que había una pandemia mundial. Pero luego he recordado que también tienen hoteles…. En cualquier caso se limitaron a cuidar la marca bajo los estereotipos de siempre. En ese sentido la marca, Messi + 10 + escudo del Barça, empezaba a tener cierto desgaste frente a la nueva, Messi + 30 + escudo del PSG, que agotó sus existencias en escasamente 24 horas. No me cabe duda de que el resultado habría sido muy parecido con cualquier otro número y escudo. Prueba de ello es que en su nuevo contrato el grueso de las negociaciones se centraron en la gestión de sus derechos de imagen que ocupaban más de 50 páginas.

El problema en mi opinión, es que los consejos vinieron de los de siempre, poco importa si fue su papá, los amigos, o el entorno familiar. Lo de menos es la forma en la que le llegó. Lo grabe es que lo hicieron directivos / consejeros con un perfil chusquero, acostumbrados al pelotazo y al dinero fácil. Irónicamente, al mayor artista del balón mundial le aconsejaron aquello de «patadón y palante…».

¿…De verdad todo lo que se les movió a nivel geoestratégico es la posibilidad de ganar más títulos…?, De los que por cierto solo uno parece suficientemente prestigioso. ¿En serio el objetivo es superar los 43 títulos de Dani Alves...? Vale que Messi actualmente tiene «solo» 38, pero ¿no basta con haber batido todas las estadísticas que le precedían a nivel individual y ser reconocido por buena parte del planeta como el mejor de todos los tiempos?. Alguien que de verdad puede escoger más allá de la felicidad que le acompaña y el dinero que jamás llegará a gastarse. Escoge…, ¿un nuevo proyecto deportivo?. ¿En serio…?

Para una de las pocas personas en el planeta a las que no les condiciona el dinero, ni el trabajo, ni tan siquiera un único estado que lo subsidie. Con una legión de seguidores en RRSS que supera los 265 millones de personas. Que si fuesen un país estaríamos hablando del 5º más poblado del mundo superado solo por China, India, Estados Unidos e Indonesia. Para alguien así. No digo que la ambición deportiva no esté muy bien… Pero en un mundo cambiante que entiende que debemos afrontar el futuro con nuevos valores como única posibilidad de supervivencia para nuestra especie, ¿Cuánto vale representar de verdad esos nuevos valores a nivel mundial?, ¿ Cuanto vale salir del la rueda de las ratas propuesta por poderes como la UEFA o los llamados clubes estado?. ¿Cuánto vale la posibilidad de encarnar, la felicidad, un proyecto profesional y tu propia marca personal?. ¿Cuánto vale convertirte en un nuevo icono mundial más allá de tus habilidades…?

Yo no se si Messi debería jugar gratis para el Barça. Seguramente no. Quizás no se lo merezcan porque es obvio que los consejeros del club tampoco han sido muy imaginativos ni honestos a la hora de buscar soluciones, pero si que creo que unos y otros han perdido la posibilidad de convertir la marca Messi, en algo eterno. En algo que revolucionase el juego, los organismos, los negocios, las estructuras deportivas y a la propia sociedad. Si los ingleses inventaron el fútbol, Messi podría haberlo convertido en la más bella expresión del deporte, la convivencia y la gratitud en si mismas. Si quería batir récords, ahora para poder siquiera replicarle, no habría bastado con tener unas habilidades extraterrestres, sino que además tendrías que comulgar con los valores de esta nueva humanidad. Si sus consejeros lo hubieran medido bien, la Pulga, era uno de los pocos iconos mundiales que por su forma de ser, podía gozar de credibilidad hablando de lo que se le antojara, desde conceptos relacionados con el human centry, pasando por los derechos universales o incluso la deforestación.

Tan solo debía demostrar que la multinacional que acompaña su nombre no tenía el poder de modificar ni su felicidad ni la de su familia. Tan solo debía levantar la cabeza y mirar.

Es obvio que Messi, ha cambiado la forma de jugar al fútbol que conocíamos, y solo por eso los buenos aficionados le estaremos siempre agradecidos Pero ignorando a Lionel, se le ha escapado una inmejorable oportunidad de revolucionar el fútbol mundial.

Por eso a mi, como a mi amigo, tampoco se me va esta congoja.


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Messi y el verdadero motivo de su marcha.

A casi todos nos ha pasado en algún momento de nuestra trayectoria profesional, el hecho de tener que asistir con cierta impotencia a la marcha de algún colaborador de nuestro lado al que considerábamos clave en nuestra estructura.

Los motivos, en la mayoría de los casos, se explican por si solos ante una mayor y  legítima aspiración profesional,  o una mejora en las condiciones laborales que a menudo estaban fuera de nuestro alcance.

Pero, que ocurre cuando el activo mejor pagado del sector y que forma parte de un proyecto que año tras año aspira a conseguir todos los premios, (otra cosa es la incertidumbre compartida por todos los equipos de que finalmente se consigan) , te dice que se va.

Desengañémonos. Messi difícilmente consiga una mejora salarial de los escasos cuatro clubs en el mundo capaces de asumir su ficha. Además, me da que el dinero hace tiempo que ya no es una de sus preocupaciones. Por otro lado, la garantía de conseguir títulos no la ofrece nadie, más allá de la posibilidad de competir por ellos. La mayoría de jugadores saben mejor que los aficionados que la ansiada gloria es algo que, tal como se constata año tras año, no deja de ser una suma de factores sujetos a innumerables variables, en ocasiones, tan complejas como caprichosas. Y un jugador de 33 años lo sabe bien.

El motivo es mucho más sencillo y ya lo avanzó hace años el propio Guardiola en una entrevista, cuando aseguró que  Messi se iría cuando quisiera y a donde quisiera. Aunque entiendo que para el sentimiento blaugrana sea difícil de asimilar, en mi modesta opinión, Messi sencillamente ha dejado de estar comprometido con el club. 

Pero, ¿ que significa que ha cesado ese compromiso?. Lejos de explicarse solamente a través de la parte más emocional donde la gratitud, e incluso la fe ciega, son los principales valores de esta relación. Lo que realmente ocurre es que han terminado fallando los principales y complicados anclajes que mantienen el compromiso de un empleado con su empleador.

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Ha fallado el LIDERAZGO. Aunque no seré yo el que acuse a la junta y su directiva de orquestar una maniobra deliberada para deshacerse de un activo tan importante a cambio de dinero, en realidad me parece una maniobra excesivamente arriesgada. Es innegable que todos los líderes necesitan un lugar donde mirarse e incluso sentirse arropados e influenciados de manera positiva. En los últimos años los desencuentros con la directiva han evidenciado que cuando Messi ha mirado hacia arriba, ha encontrado falta de empatía y cierta incomprensión y condescendencia, algo que le ha hecho mirar hacia los lados primero y finalmente hacia fuera.

La propia FILOSOFÍA del club. Tal como hemos dicho muchas veces no basta con repetir tu eslógan a modo de mantra para que se haga realidad. Las decisiones que tomas día a día son lo que a la postre configuran el clima de trabajo real, dentro de tu empresa. La falta de ambición, las decisiones erráticas y el escaso compromiso percibido por el jugador en algunos temas críticos han acabado instalando la idea de que ya no forma parte de más que un club.

El impacto de la COMPOSICIÓN DEL EQUIPO, conste que a mi todos los miembros del equipo me parecen buenísimos, pero a ojos del mejor del mundo probablemente la evaluación sea más exigente y tenga en cuenta aspectos más allá de las simples habilidades de cada uno. Como sabe bien cualquier departamento de recursos humanos, la evaluación de las incorporaciones es crítica para la viabilidad de cualquier proyecto y a juzgar por el rendimiento de algunas de las últimas incorporaciones el «recluting» no ha acertado del todo.

La CLARIDAD. En los objetivos, en el mensaje, en el desempeño de sus funciones y en lo que a título personal se espera de él. De la misma manera que es importante que nuestros colaboradores sepan lo que intentamos conseguir, es decir nuestras aspiraciones y lo que esperamos de ellos, o mejor dicho, nuestras expectativas sobre su trabajo. Lo es que el mejor jugador del mundo tenga un objetivo más definido sobre el que trabajar, que el consabido -«aspiramos a ganarlo TODO»-, eso está muy bien para la afición pero lo cierto es que puesto en la piel del jugador, tienes que saber en todo momento si aspiras a la Bota de Oro o a la Copa Cataluña, de lo contrario tus objetivos y tu compromiso se diluyen por igual.

La COMPETENCIA, entendida como la idoneidad, aptitud o capacidad para desarrollar una tarea o intervenir en algún asunto. Levantarte los lunes leyendo que has vuelto a ganar un partido tu solo tiene que darte un subidón de autoestima tremendo, Pero no nos engañemos, al cabo del tiempo la sensación de tener que tirar del carro constantemente para que el trabajo salga, acaba por cansar y desmotivar al más pintado.

La COOPERACIÓN. La cooperación entre departamentos y el compromiso de sus empleados son absolutamente dependientes y están estrechamente interconectados. Para empezar, nadie critica un trabajo en el que ha participado de alguna manera, y el sentimiento de pertenencia es mayor cuando te sientes parte de algo, además por supuesto, de contribuir a fomentar un mayor espíritu de equipo. En los últimos años directivas, secretarías, cuerpo técnico y primer equipo parecen haber tenido sus propios fantasmas sin preocuparse demasiado de como les estaba afectando en realidad a todos. Algo que no ha podido pasar desapercibido para la que hasta ahora, era la piedra angular del club.

La AUSENCIA DE CONTROL el bajo rendimiento de algunos miembros del equipo a lo largo de la temporada y  la posterior ausencia de medidas correctoras y disciplinarias, han hecho que se haya acrecentado la sensación de que bastaba con un desempeño mediocre. Esto aunque parezca una contradicción, acaba por desvincular incluso a los culpables y por supuesto lleva directamente a la dimisión mental de  los que si se han esforzado. Algo que me temo que el jugador ha visto de cerca en demasiadas ocasiones a lo largo de las últimas temporadas.

La FALTA DE COMUNICACIÓN, la famosa guerra de los tuits, esconde una de las peores patologías dentro de cualquier organización. No saber si conceder la misma credibilidad a los rumores, los comentarios en las redes sociales o a las declaraciones oficiales, han terminado por generar un ambiente desquiciante donde no se ha sabido de donde provenía la información honesta y veraz. Un verdadero torpedo en la linea de flotación de la confianza de cualquiera, y algo que explica muy bien porque la última palabra se ha certificado a través de un burofax.

El ADIÓS A LOS VERDADEROS RETOS,  esta claro que uno de los elementos más motivadores para un trabajador es el nivel de reto que le plantean sus tareas en su lugar de trabajo. Para algunos la rutina es algo deseable por las altas dosis de seguridad que aporta, pero para otros en un ácido que descompone lentamente la confianza en el proyecto, en la organización y en uno mismo. Antes de que eso ocurra la mayoría optarán por irse. Y no vale con que te digan que aspires a todo, eso sin una estructura que de verdad lo haga posible es como que te pidan que te des de cabezazos contra la pared.

La pobre gestión de los CONFLICTOS. Los problemas en sí, no son ni buenos ni malos, de hecho muchos pensamos que son excelentes oportunidades de mejorar y revisar nuestras organizaciones. Pero es obvio que cuando se gestionan de manera deficiente, estos tienen un impacto negativo en la confianza de los trabajadores, y de eso si que han pecado las máximas estructuras del club. La marcha de jugadores, la destitución de entrenadores, e incluso las formas que les han acompañado en algunos casos hacen que te plantees cualquier tipo de fidelidad anterior.

El sentimiento de que ya no te VALORAN, y obviamente no se refiere al dinero, ni a que te presenten constantemente como la piedra angular del proyecto de todos los entrenadores, léase jefes de equipo.  Valorar significa contar con tu opinión y darte la opción de compartir el proyecto. Y si fuese verdad que Messi pone a los entrenadores, probablemente el Barça seguiría con Valverde.

Los CAMBIOS constantes. Al hilo de lo anteriormente dicho no cabe duda de que el exceso de cambios pueden resultar frustrares para cualquier miembro del equipo, especialmente si estos se producen de manera errática, sin objetivos ni estrategias definidas y como reacción frente a los fracasos.

En definitiva, Messi se irá porque a pesar de llevar los últimos 20 años comprometido con su puesto de trabajo, ha perdido la confianza en que uno o varios de los puntos que acabamos de mencionar se resuelvan satisfactoriamente para él. Y eso le ha llevado a la conclusión, acertada o no, de que no merece la pena seguir vinculando su imagen y esfuerzo personal al escudo del F.C. Barcelona.

La buena noticia es que de la misma manera que estos puntos se deterioran se pueden trabajar para mejorarlos y volver a contar con el compromiso de nuestros equipos.

Aunque lo cierto es que exigen un medio o largo plazo y una serie de cambios significativos. Algo que a un servidor se le antoja muy difícil, para mayor pena de la Liga Española,

 

 

 


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Como diseñar un producto global y conseguir integrarlo en nuestro propio proyecto Hotelero. El capital humano .

Existe un catalizador esencial entre la empresa y sus objetivos en cualquiera de sus formas, y este es sin duda el que constituye el factor humano.

Si bien es cierto que la contratación del personal es uno de los grandes quebraderos de cabeza  para las empresas de servicios y que algunos puestos parece que podrían ser sustituidos por hologramas y robots humanizados en un breve espacio de tiempo, es pronto para concebir que sea la inteligencia artificial la que liderará procesos tan complejos dentro de una compañía. Y lo es fundamentalmente, porque una tarea como esta lleva implícita un componente emocional y humano que la hacen difícilmente replicables.

Me gustaría que se entendiera bien este capítulo.

No se trata de un manual de selección de personal. Identificar candidatos potencialmente válidos sin duda será de gran ayuda, pero la mayoría de empresas disponen ya de plantillas y se trata de implicarlas en el proceso.

Tampoco trataremos al personal como el único componente válido de todo el proceso. Esa es una visión, si se me permite, un tanto “sindicalista” y sinceramente hay gente válida y comprometida  y otra que es totalmente prescindible. Es más, algunas personas  se autodescartarán, y esto afecta a todos los niveles, desde los consejeros de administración hasta los perfiles más básicos. Los motivos serán diversos y a menudo tan personales que es difícil hacerse cargo de ellos.

De lo que se trata es de identificar que tipo de personas y equipos deberemos cultivar para poder generar equipos y dinámicas que nos conduzcan a una correcta implementación y comunicación de los cambios que deberemos afrontar.

En líneas generales deberemos prestar atención es en no dejar a nadie que quiera participar fuera del camino por falta de explicación o de planificación interna. Todos conocemos la habitual resistencia al cambio que tenemos las personas, pero si lo diseñamos bien  lo más probable es que podamos integrar procesos dentro del día a día de una manera muy amable.

Lo que si será indispensable en mi opinión es lo siguiente:

  • Generar el equipo de trabajo que lo haga posible. Con representantes en todos los estamentos de la empresa, cuanto más arriba, más involucración y convencimiento en el proyecto deberían tener. De lo contrario corremos el riesgo de que todos los cambios se perciban como algo impuesto o el “capricho” de moda.
  • Identificar a aquellas personas que es importante retener para la organización, ya sea por su talento o por el expertise que aporten. A veces no tiene porque ser exclusivamente en su tarea diaria, el turismo es un sector refugio de muchas otras disciplinas y cabe la posibilidad que tengamos entre nuestro personal perfiles idóneos para acometer estos cambios, conviene estar atentos para descubrir oportunidades.
  • Desarrollar un action plan para maximalizar el potencial de dichas personas y de paso convertirlos en los verdaderos embajadores/impulsores de las diferentes acciones a implementar.

Jim Collins dejó claro hace ya casi 20 años en su libro Good to Great editado en el 2001, la importancia de saber identificar a las personas que deben llevar a cabo los proyectos. En un mundo cada día más cambiante y un entorno plagado de incertidumbres, contar con gente dispuesta a adaptarse y a liderar cambios será cada día más una ventaja competitiva. Las organizaciones extraordinarias, primero deciden quién y luego el que.

“Great visión without great people is irrelevant”   Jim Collins

equipo trabajo

Existe mucha información referente a una correcta gestión del cambio por lo que no entraremos en ello, además las fases no entrañan ningún misterio y son similares a las que deberíamos cumplir para desenvolupar cualquier otro proyecto. A modo de recordatorio diremos que como mínimo deberíamos integrar las siguientes:

  1. Escoger el equipo de gestión del cambio.
  2. Organizar dicho equipo tanto a nivel jerárquico como de responsabilidad.
  3. Diseñar una hoja de ruta detallada con los objetivos y estrategias para alcanzarlos.
  4. Dividir las tareas y los objetivos entre los miembros.
  5. Evaluar el desempeño y la evolución del mismo.

Ya hemos visto según los preceptos de Jim Collins que buena parte del mérito y la responsabilidad de un cambio recae sobre la capacidad de inspirar y orientar al resto de los equipos, a través del liderazgo y capacidad de seducción desarrolladas por el gerente del proyecto.

Sin embargo apostarlo todo a esta opción me parece comprometerlo en un personalismo excesivo, y por otro lado no me parece justo presentar una estructura de trabajo tan piramidal donde cualquier eventualidad responsabilice exclusivamente a  su cúpula y exculpe al resto de la organización.

Cualquiera que tenga responsabilidad sobre un proyecto similar debería velar porque se implantaran las siguientes actitudes por parte de todos sus miembros y esto incluye desde el equipo encargado de implantarlo en su fase más incipiente hasta el último de los empleados en el momento de traspasar la operativa a los distintos hoteles.

  • Crear alianzas. Serán fundamentales para poder extender las medidas a nivel horizontal. A menudo dentro de las empresas conviven diferentes intereses y esta será una herramienta fundamental para que los cambios sean percibidos como una estrategia de win-win.
  • Aumentar la participación y las posibilidades de influir. Si aumentas las posibilidades de participar entre el colectivo que debe cambiar, conseguiremos un mayor compromiso, colaboración y una menor resistencia, ya que en principio nadie sabotea sus propias decisiones. Pero sobretodo es más que probable que la participación retroalimente el propio cambio para mejor.
  • Divulgar las razones para el cambio. Explica, explica y explica. Como todo cambio el principal problema es el miedo que las personas sienten frente a la incertidumbre de un escenario incierto. Minimizar este miedo explicando el porqué de determinadas decisiones hará que la mayoría de las personas las comprendan e incluso las apoyen. Además todo será más fácil si lo acompañamos de una visión inspiradora para conseguir un objetivo de futuro mejor para todos.
  • No temer el ensayo-error. La experimentación será en muchos casos la única fórmula válida para saber si estamos alineados con nuestros objetivos, ver la viabilidad real de nuestras propuestas y animar a las personas a que aporten. No se trata de tomar medidas a lo loco, sino de tener en cuenta la puesta en marcha sobre el terreno como una herramienta más antes de una implantación definitiva. El que más y el que menos ya ha sido conejillo de indias en alguna ocasión. (Quería decir Hotel piloto, perdón…)
  • Celebra los éxitos. Sobretodo comunica y elogia las medidas y equipos que consiguen éxitos. Esto tiene un efecto de engagement a los proyectos como ningún otro, especialmente cuando lo hacemos de manera colectiva, ya que además genera un elevado sentimiento de pertenencia. Y si algo no sale bien, se discreto, reorienta las acciones y acentúa aquello en lo que si se acertó…

Presentadas las reglas del juego y las características a potenciar, ya podemos iniciar la búsqueda de los valientes…

 


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LA FORTALEZA DEL SECTOR PRIVADO. La palanca de actuación para el éxito de los destinos turísticos.

En el mundo existen innumerables playas paradisíacas, paisajes que cortan la respiración y bellísimas obras de arte que despiertan nuestros sentidos, y sin embargo, el ránquing de los principales destinos turísticos se repite con más bien pocas sorpresas, año tras año.

Luego  ¿sino es el recurso…?, ¿cual es el verdadero apoyo sobre el que se soporta un destino?. Para entender un poco mejor este caso, hagamos un viaje hacia algo más local. Imaginemos que deseamos visitar una zona virgen en medio de las montañas en la que se encuentran dos localidades. La una es exclusivamente residencial, sin servicios de ningún tipo. En la otra podemos encontrar de manera precaria, un colmado, una pensión y un restaurante.. ¿cual seria nuestro destino final?.

Efectivamente, convertir una visita de cualquier tipo en una visita turística, significa desarrollar una actividad económica en torno al recurso y ponerla al servicio del visitante. Y eso, salvo que nos encontremos bajo la máxima expresión del régimen intervencionista de un estado, es un papel mayoritariamente asumido por el sector privado.

Si a ello le unimos el beneficio aportado por la función social que tienen las empresas en cuanto a aportación de riqueza, mejora de la calidad de vida  y desarrollo de zonas subdesarrolladas, habremos encontrado el elemento sobre el que cimentar un verdadero desarrollo turístico.

No obstante, al sector privado le amenazan diversos peligros de carácter interno de los que deberíamos ser conscientes para intentar evitarlos. La lista de autoevaluación de la salud del tejido empresarial podría empezar perfectamente por aquí.

1.- La debilidad o ausencia de asociaciones.

Las asociaciones profesionales pueden ayudar de manera efectiva si se generan estructuras sólidas con poder de representación y de negociación, ya que no solo son una herramienta muy útil de representación frente a la administración y organizaciones sindicales,  sino que ayudan a mitigar esa soledad e incertidumbre a la que los empresarios debemos hacer frente al tratar temas como la regulación de horarios, condiciones laborales, fiscalidad o una simple mejora de nuestra gestión de compras.

2.- El cansancio de los agentes activos del territorio.

Conozco muy pocas personas que hayan iniciado un proyecto o liderado una organización sin ponerle todas las ganas e ilusión en ello. Pero desgraciadamente conozco otros tantos que han tenido la tentación de dejarlo frecuentemente. El común denominador en estos casos ha sido el enjuiciamiento y el descrédito inmediato al que se han visto sometidos por pertenecer a una asociación, como si ejercer ese papel de liderazgo no te permitiera tener  ideas propias.

3.- Falta de iniciativa y compromiso.

Ya sabemos que estas cosas requieren dedicación y tiempo. Y que algunos consideran que esto es perderlo. Si relacionarte entre profesionales, con los que muy probablemente aprendas cosas, y evitar la participación que te permite fomentar ideas e iniciativas te parecen un error. Enhorabuena…!!! efectivamente tu vocación está entre los servicios religiosos de clausura.

Proyectos empresa

4.- Las luchas de poder fruto de la inmadurez del sector o de un liderazgo demasiado débil.

En este tema el problema normalmente se resume en el ego. Lo cual no deja de ser curioso ya que el sentido de asociarse es el de juntarse con otras personas para conseguir un mismo fin. No obstante hay gente que se asocia para imponer su punto de vista a los demás, lo que normalmente acaba limitando la participación y debilitando a la organización.

5.- El exceso de polarización.

Existen innumerables asociaciones turísticas de distinto ámbito regional que pueden llegar a derivar en una falta de unidad en torno a las decisiones y medidas estratégicas que deben llevarse a cabo de manera unificada. Por eso son tan importantes personas generosas con una visión y capacidad analítica del conjunto al frente de estas organizaciones.

6.- Falta de formación y profesionalidad.

Todos hemos asumido  ya el carácter de puesto de trabajo refugio que ofrece el sector de la hostelería, y a los empresarios les duele pagar a veces a trabajadores chapuceros y desmotivados. Sin embargo, sin unas condiciones laborales dignas, estables y con una preparación del personal inadecuada, el sector se verá abocado a un deterioro progresivo de su oferta de servicios. Dicho de otro modo, despreciar la formación del personal tiene efectos más relevantes que despreciar la inversión de mantenimiento en nuestro inmovilizado material.

7.- Falta de ambición y confianza.

Esta claro que si tu no crees en tu propio proyecto es casi imposible que impulses con éxito ninguna actividad. Esto lo saben bien los bancos, ya que a menudo piden el aval personal como garantía de un préstamo, Y es que, si tu no confías en que devolverás el dinero, difícilmente conseguirás convencer a otro para que te lo deje. Lo mismo ocurre con los proyectos, si dejas de lado la pasión necesaria para llevarlos a cabo, no esperes que nadie te siga en ellos, por muy buenas que sean tus intenciones.

8.- El exceso de individualismo.

Una cosa es la competencia bien entendida dentro del sector, lo otro, contribuir a convertir el destino en una batalla campal donde el objetivo es hundir a los competidores  y perder de vista los beneficios de su colaboración frente a problemas comunes. Una competencia sana es además, un estimulo que ayuda a mejorar la calidad y a pensar soluciones imaginativas  para buscar elementos diferenciadores.  Y en algunos casos, una estrategia cuyo éxito requiere precisamente de la concentración de oferta.

9.- Desprecio de la calidad y atención al cliente.

En plena era del big data, la tecnología y la interconectividad de las cosas. El principal elemento de fidelización de nuestros clientes, según un estudio de Google y Greenberg, es precisamente la atención al cliente. Y es que aunque parezca mentira aún hay muchos sitios donde, o no se presta la debida atención a la calidad, o se ignora la soberanía del cliente. Tratarlos como si no fuéramos a verlos nunca más, es evidente que puede acabar arruinando un proyecto antes de empezarlo.

10.- La creación de productos al abrigo de las modas.

No es que ser disruptivo, emprendedor e innovador no sean una virtud, bastante de moda en la actualidad por cierto, es que también son una garantía de dificultades si nuestro producto no ha sido diseñado concienzudamente y esta en linea con el destino en cuestión. A ser posible aportando mayor valor y contribuyendo a diversificar la oferta de servicios de la zona.

 

 

 

 

 


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EL PACTO INSTITUCIONAL La primera piedra de los destinos turísticos de éxito.

En política. Cuando una medida tiene sentido, es necesaria y beneficiosa para la población y es susceptible de acuerdo entre diversas partes, aparece una figura destinada a vertebrar las principales lineas en relación a dicho tema, llamado pacto institucional. En turismo si no eres capaz de involucrar, además, a entidades sociales y empresariales. Probablemente no consigas nada.

Creo que es fundamental recordar que el turismo como tal es una actividad económica cuya transversalidad y complejidad, hace que esta no alcance a desarrollarse con éxito si depende exclusivamente de la iniciativa pública o de la privada.

Los destinos con más éxito, normalmente tienen recogida de alguna manera esa relación de complicidad y confianza en la médula de sus patronatos, en muchos casos a un nivel incluso estatutario.

Cuando este consenso se rompe, aparecen indefectiblemente, muchos de los problemas relacionados con el sector a los que estamos asistiendo en la actualidad. Partidos intentando sacar rédito político, gremios profesionales enfrentados entre si, asociaciones vecinales manifestándose en la vía pública,… ¿Nos suena, verdad?.

Vale, ¿ Y esto como se arregla…?

Probablemente toque desandar parte del camino y volver a empezar, agradeciendo claro, aquellas cosas que aprendidos e hicimos bien. Pero en mi opinión, si formas parte de alguna administración. Estos son los principales puntos a cuidar desde el punto de vista de la gestión del cualquier proyecto

1.- Volver a definir el objetivo. 

Es momento de revisar en que punto nos encontramos, quizás nuestro rol de la gestión principal ha cambiado, y nos encontramos inmersos en una dinámica rutinaria de por ejemplo, promoción turística constante.  Cuando la realidad es que nuestra región demanda mayor esfuerzo en mejora de servicios e infraestructuras, o bien una especialización del producto o incluso planificar nuevas regulaciones.

2.- Encontrar el liderazgo necesario.

Existe la tentación de ponerse al frente de la «renovación turística» del municipio. Es comprensible, sobretodo cuando parte de la reconstrucción se hace con los recursos de los que uno tiene que rendir cuentas. Además es una buena manera de ganar protagonismo y cierta popularidad. Si tienes esa tentación por favor, recuerda el dicho que dice que para llegar lejos debes viajar acompañado. Para crear un proyecto que perdure en el tiempo es mejor compartir parte del protagonismo con entidades civiles y profesionales.

3.- Mejorar la coordinación entre las distintas instituciones.

Es imprescindible ponerse de acuerdo y evitar una competencia entre ellas que complique las cosas tanto a profesionales como a turistas. Ya sabemos que cada administración tiene su cuota de poder o responsabilidad sobre diversos temas. Pero lo último que uno espera es que esto, en lugar de ser fruto de una decisión estratégica para mejorar la gestión de lo público. Se convierta en una excusa para repartir las demandas de los administrados de ventanilla en ventanilla.

pareja de turistas

4.- Recuperar la confianza del sector privado.

Es cierto que la corrupción y el partidismo han hecho mucho daño. También comparto la idea de que buena parte de la iniciativa privada solo se acuerda del papel de las administraciones para pedir bajadas de impuestos, y que ignoran deliberadamente todos los esfuerzos que esta realiza en mejoras de infraestructuras, limpieza, sanidad, seguridad y un sinfín de materias que son básicas para el éxito de un destino. Pero se trata precisamente de ponerlas en valor de la mano del propio sector y aprovechar sus iniciativas y conocimiento para crear una sinergia integradora.

5.- Potenciar el asociacionismo activo y en linea con la mejora del destino.

Tanto el de origen empresarial como el civil. Esto no significa que no haya que ayudar al que aporte otro tipo de inquietudes. Lo que significa es que algunas iniciativas propias del asociacionismo no están al alcance de la administración y no tienen interés para las empresas debido a su escasa rentabilidad. Sin embargo es importante estar atento para apoyarlas, ya que algunas han acabado convirtiéndose en atractivos turísticos de primer orden.

6.- No contribuir a generar más estrés dentro del sector y de la propia población.

Parece difícil, ¿verdad?. Sin embargo los gremios y  asociaciones empresariales reciben a diario consultas en relación a como actuar frente a regulaciones y acciones inspectoras de la administración, a menudo, incomprensibles incluso para los funcionarios que tienen que llevarlas a cabo.

7.- Recuperar la formación y la información como elemento clave entre la población. 

Todos somos en algún momento agentes turísticos, desde la señora que vende el pan hasta el funcionario que patrulla por una calle. El problema es que a menudo nadie se lo ha dicho, y claro, eso de por si ya genera cierta tensión frente a determinados comportamientos. Si además hemos impuesto un determinado modelo turístico sin ningún tipo de consenso entre la ciudadanía, el conflicto está servido.

8.- Colaborar en la elaboración del modelo turístico de la zona.

Y nótese que digo colaborar. No tener un modelo de desarrollo turístico es un riesgo, principalmente para la oferta, y muchas de las herramientas no son aplicables desde estamentos que no tengan la capacidad de reglamentación. Sin embargo desde las administraciones deberemos tener en consideración las aportaciones de cada sector e incorporar las características y proyectos a la actividad de la zona en concreto.

9.- Diseñar las medidas a medio y largo plazo que se definan en dicho modelo.

En el mundo de los negocios el medio y largo plazo no existen si el corto no está garantizado. Sin embargo para la empresa pública  hablar de proyectos ejecutables a 5 o 10 años es perfectamente planteable.

10.- Velar por la correcta financiación de los proyectos.

La inclusión obligatoria de interventores dentro de las administraciones públicas ha mejorado bastante la efectividad e incluso ha dotado de cierto rigor a algunas partidas presupuestarias, por lo que en lineas generales, daremos este punto como zanjado satisfactoriamente. Sin embargo, todavía no hemos sido capaces de trasladar todos los recursos que se ponen a nuestra disposición desde la propia CEE para dinamizar y mejorar la calidad de nuestros destinos. En otros casos, corremos el riesgo de dispersar los recursos existentes en satisfacer diversas demandas de la ciudadanía, con un retorno sobre el territorio más que dudoso. El gestor de lo público deberá estar especialmente atento en trasladar esas oportunidades de financiación al sector privado y  a la vez gestionar eficientemente unos fondos que en realidad son públicos para que repercutan de manera efectiva en los administrados.