En un plano más cercano podríamos decir que la RSC se basa sobretodo en mantener una actitud respetuosa y colaborativa con la población, los recursos y el patrimonio local. Pero también es una excelente forma de crear un engagement sincero con tus empleados, darles protagonismo y fomentar sus habilidades y sentimiento de pertenencia a la empresa. Algo que por supuesto también nos brinda la oportunidad de cuidar mejor de ellos.
Tal como detallamos en el anterior post, lo fundamental consiste en incorporar aspectos sociales y ambientales en la gestión del día a día de la empresa. Lo que excluye cualquier tipo de improvisación o medidas que no hayan sido cuidadosamente planificadas. No se trata simplemente de donaciones o caridad, tampoco es una medida pensada para realizar trabajos que simplemente nos hagan sentir mejor, eso ya hemos visto que se llama social washing. Proviene de una reflexión profunda de nuestro negocio y consiste en tomar todas las medidas oportunas para garantizar que los impactos de nuestra actividad personal o profesional sean positivos para los ecosistemas y el resto de la sociedad.
Con esta premisa y una clara voluntad de orientarnos hacia una política de implantación de responsabilidad soal, existen varias medidas que podemos poner en marcha de forma activa desde nuestro negocio y que bien podrían empezar por ser las siguientes:

- Cumplir con la legislación a nivel nacional e internacional en relación a la seguridad, la salud e higiene en el trabajo.
- Cumplir escrupulosamente con la legislación en materia de contratación laboral.
- Cumplir con la legislación en materia de igualdad de género.
- Garantizar la igualdad de oportunidades y la paridad independientemente de la diversidad de raza o etnia.
- Conocer y difundir entre empleados y clientes el Código Ético Mundial para el Turismo de la OMT y Naciones Unidas, favoreciendo su cumplimiento.
- Contar con una política interna acorde con los Derechos Humanos y velar por que se cumplan.
- Contar con medidas internas que velen por evitar la explotación infantil, de personas desfavorecidas y otras minorías de cualquier índole.
- Tener una política y un protocolo de actuación claro en materia de anticorrupción y formar nuestro personal en el mismo.
- Favorecer la conciliación entre nuestros trabajadores en un ambiente laboral sano y respetuoso.
- Proteger el patrimonio local, no permitiendo la exposición o compra-venta de objetos históricos en el establecimiento.
- Proteger el patrimonio natural, no permitiendo la exposición o compra-venta de especies protegidas en el establecimiento.
- Facilitar circuitos de denuncia de aquellas medidas que no se cumplan de una forma fácil, rápida, eficaz y que garanticen la confidencialidad.
- Fomentar el patrimonio cultural y natural local, favoreciendo el desarrollo y la venta de productos elaborados por empresas y artesanos de la zona.
- Utilizar elementos de artesanía o diseños del territorio en la construcción o la decoración, para poner en valor el patrimonio arquitectónico local.
- Fomentar la adquisición de mano de obra en el territorio para ayudar a las comunidades afincadas en la zona.
- Adquirir los suministros y materias primas locales o de Km 0, favoreciendo a los productores primarios del entorno.
- Adquirir cuando sea posible artículos provenientes del comercio justo, y evitar aquellos de empresas con sospechas de emplear malas praxis o abusos de cualquier tipo.
- Donar aquellos bienes o materiales que ya no estén en uso a organizaciones benéficas.
- Establecer una política interna que maximice el beneficio social y minimice el impacto negativo de nuestra actividad en el entorno y sus comunidades.
- Apoyar iniciativas locales que contribuyan a la mejora de la calidad de vida y el bienestar de las personas.
- Fomentar el voluntariado entre los empleados para llevar a cabo iniciativas que ayuden a la población y el entorno. Obviamente y en la medida de lo posible a cuenta del horario de trabajo. (La razón es obvia, pero por si alguien se lo pregunta, le diré que hacerlo a cuenta del tiempo del empleado va un poco en contra de su propia conciliación y el mérito es más bien personal).
- Favorecer la conciliación familiar, el descanso y la desconexión digital fuera del horario de trabajo mediante medidas y acciones concretas.
- Promover donaciones con fines benéficos y sin ánimo de lucro entre nuestros empleados y clientes.
- Trabajar con otras entidades tejiendo redes y promoviendo consorcios para crear nuevos proyectos acordes a nuestra filosofía de sustentabilidad.
- Promover acciones orientadas a conseguir la igualdad y reducir las brechas de acceso a oportunidades de cualquier tipo, entre la población
- Organizar eventos con carácter solidario para financiar con la recaudación algún proyecto de apoyo a la comunidad.
- Participar o promover campañas de concienciación para procurar la integración de aquellos colectivos más desfavorecidos.
Desde luego que construir un proyecto que cumpla con todos estos requisitos puede parecer de entrada imposible. No se trata de cumplir con todas estas medidas de manera obligatoria, es más, probablemente estas no deberían ser las premisas sobre las que deberíamos sustentar nuestra empresa ya que corremos el riesgo de que el mercado nos dé un amargo baño de realidad y terminemos fracasando en el que debería ser el objetivo principal de nuestra empresa. Ya sea la creación de patrimonio, la aportación de bienes y servicios o simplemente, la supervivencia de un proyecto en el tiempo. Por otro lado, la mayoría de ejemplos de éxito de medidas de RSC que podemos encontrar en las redes son fundamentalmente campañas de engagement de las marcas con diferentes colectivos, y sus beneficios no son por ello nada despreciables, y menos aún, para aquellos proyectos a los que va dirigida esa ayuda.
Lo que si es ya una realidad sin ningún género de dudas, además del hecho de que tenemos la inexcusable obligación de cumplir con la legislación vigente. Es que concebir cualquier proyecto que no tenga en cuenta, o violente de forma deliberada, este principio de acciones y por tanto se construya en contra del bienestar futuro del planeta y de sus habitantes, es una empresa que más vale la pena no empezar.
Por el bien de nuestra propia supervivencia como especie.

















