La definición más básica de la alimentación se refiere principalmente a una función meramente fisiológica, sin embargo, en la actualidad también engloba factores aparentemente tan diferentes como el social, el psicológico, el económico, el religioso o el cultural. Por lo que el del reciclaje es una actividad de la que la alimentación y su círculo de actividades no quedan ni mucho menos exentas. Veamos algunos ejemplos de buenas prácticas al respecto.
ALIMENTACIÓN Y PROVEEDORES.
- Utilizar productos de Km.0 y promocionar aquellos con alguna denominación o elaboración característica entre los clientes.
- Intentar trabajar con productos ecológicos que eviten medidas de producción agresivas con el medio ambiente.
- Obtener productos de comercio justo y hacer extensiva nuestra motivación informándoselo a los clientes.
- Registrar la cantidad y tipología de desperdicio que se genera e intentar reducirlo,
- Velar por la buena calidad del desperdicio orgánico y su optimo aprovechamiento y reciclado.
- Tener una oferta adaptada a las particularidades alimentarias de nuestros clientes, ya sean fruto de necesidades sanitarias o por elección de conciencia o creencias personales.
- Evitar la compra de especies que aparezcan catalogadas como en peligro de extinción o en riesgo de desaparecer.
- Recurrir a la compra de alimentación proveniente de granjas sostenibles y evitar las extraídas de ecosistemas salvajes.
- Fomentar los productos de temporada.
- Ofrecer jarras de agua en lugar de la embotellada, siempre que esta sea tenga la calidad suficiente.
- Cumplir con la legislación vigente en cuanto a tallas de capturas de pesca.
OTROS ASPECTOS A TENER EN CUENTA
Existen múltiples campos en los que podemos tomar medidas relacionadas con la sostenibilidad, a pesar de no estar englobadas en ninguno de los apartados que hemos preseleccionado, no son menores y conviene tenerlas en cuenta, por ejemplo:
- Cumplir con la legislación en cuanto a materia antitabaco.
- Cumplir con la normativa en materia de emisiones de ruido y no exceder los decibelios establecidos como saludables en ningún caso. Especialmente durante la noche.
- Fomentar el empleo de la luz natural, y minimizar el uso de la artificial.
- Fomentar el uso de los productos ecológicos o provenientes del comercio justo en caso de tener necesidad de acometer inversiones.
- Evitar el uso de pesticidas y fertilizantes químicos en el tratamiento de nuestros jardines o huertos para la restauración.
- Intentar que el uso de maquinarias y herramientas de espacios verdes sean eléctricos o provenientes de fuentes de energía limpias.
- Utilizar plantas autóctonas adaptadas al clima de la región para limitar las necesidades de agua cuando nos planteemos el ajardinamiento de nuestro entorno.
- Utilizar un sistema de riego eficiente y aproveche un segundo uso del agua.
- Aprovechar los restos orgánicos para el compostaje.
- Proveer de zonas de sombra en los exteriores y urbanizar teniendo en cuenta este hecho.
- Reservar zonas de aparcamiento para personas con discapacidades.
- Tener un plan de accesibilidad para personas con discapacidades que incluya las zonas comunes además de las habitaciones.

ACTIVIDADES EN EL ENTORNO
- Ofrecer información sobre las medidas de protección y conservación de nuestro entorno natural y etnológico, el paisaje natural y la diversidad biológica.
- Facilitar información sobre el código de conducta y comportamiento ético en dichas zonas. Ya sea en el entorno de la montaña o en el de la playa.
- Ofrecer información de las posibilidades de alquiler de bicicletas e itinerarios a realizar.
- Organizar, promover y facilitar actividades ambientales o iniciativas en el entorno local, de carácter social, educativo, comunitario o saludable.
- Contratar visitas guiadas para nuestros clientes que les ayuden a entender la historia y el carácter etnológico del entorno del Hotel.
- Facilitar información a nuestros clientes sobre los comercios y recursos de nuestro entorno que cumplan con las características de Km.0, sean ecológicos y sostenibles o provengan del comercio justo y puedan ser adquiridos por nuestros clientes.
LA ADMINISTRACIÓN.
- Utilizar papel reciclado en la medida de lo posible o al menos papel con alguna eco etiqueta.
- Fomentar las impresiones a doble cara y limitar siempre que sea posible la impresión de documentos en favor de medios digitales.
- Informar a los proveedores de nuestros compromisos ambientales, dando preferencia a proveedores eco-certificados.
- Introducir algún recordatorio relacionado con las medidas sostenibles en nuestra firma digital.
- Evitar la utilización de aparatos eléctricos o electrónicos que puedan producir emisiones contaminantes.
- Utilizar solo la energía que se necesita sin derrocharla, por ejemplo, evitando el modo stand by sobre todo en esperas de más de 5 min.
- Configurar la red para que los aparatos se desconecten a partir de ciertos horarios. Obviamente no es el caso de las recepciones con 24 hrs de servicio, pero si lo revisamos detenidamente seguro que podemos aplicarlo a un gran número de equipos.
- Fomentar el uso de transporte público y de la cooperación entre empleados con horarios e itinerarios similares.
- Fomentar el uso de mensajerías a través de empresas con bicicletas o vehículos eléctricos.
- Distribuir los espacios de trabajo para que sean confortables y a ser posible con luz natural.
- Facilitar el acceso a la oficina a pie, o en bici, y adecuar espacios para las mismas allí donde sea posible.
- Cambiar a materiales de impresión o a embalajes más ecológicos o reutilizables.
Seguro que existen otras muchas medidas que conocerás o bien se te ocurrirán sobre la marcha. Para saber si son apropiadas o no, una brújula que me parece sumamente útil es el precepto que te recuerda que tengas presentes las 4 “R“…
Reducir, reutilizar, reacondicionar y en última estancia, reciclar.







