Turismo Transversal

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Campeonato de España de Mushing en Baqueira Beret.

El próximo fin de semana del 7 y 8 de marzo a las 10:00 de la mañana los amantes de los animales y los deportes de invierno tienen cita en el Pla de Beret para ver uno de los espectáculos más fascinantes de la temporada invernal. Se trata del Campeonato de España de trineo de perros sobre nieve, conocido popularmente como mushing.

De un increíble atractivo estético, esta es una actividad que ya de por sí aúna un montón de valores interesantes a la práctica deportiva.  Si te gusta el contacto con la naturaleza, la convivencia con los perros y tienes cierto espíritu de aventura, este es un deporte que te cautivará.

Además es uno de los pocos deportes que posee su propia carrera legendaria e histórica, que casi me atrevería a comparar con la de Maratón.  Veamos de que va este deporte…

Un poco de historia…

Si bien es cierto que el mushing tiene su origen como medio de transporte de algunas  tribus árticas. No está claro si los primeros fueron los Inuit,  los Yupiks o algunos asentamientos en la actual Laponia, en lo que si parece haber consenso es en que para estos habitantes su invención fue anterior al uso de la rueda y que la raza de perros a la que se tendió a domesticar fue la kamutik, descendiente directo del lobo ártico. Para poder manejarlos se tendió al mestizaje con otras razas más dóciles e igualmente robustas lo que dio lugar a los antecesores de los actuales huskys.

Como deporte su origen se sitúa muchos años después, a principios del siglo XX, como distracción de los aburridos días en los salvajes pueblos habitados por mineros de Alaska y Canadá en plena fiebre por el oro. En aquellos días se realizaban por igual pruebas de fuerza y de velocidad. No obstante se tiende a situar el origen del deporte en 1925 en Nome, Alaska, debido al legendario  transporte al que se tuvo que recurrir para el avituallamiento de medicinas y víveres mediante trineos tirados por perros.

Y es en este contexto histórico es en el que se produciría una de las mayores hazañas que tiene como protagonistas a hombres y animales. Tras la llamada de auxilio del médico de Nome frente a los numerosos casos de difteria que se propagaban por el municipio y el estado de aislamiento en el que se encontraba la ciudad, los equipos de mushers y trineos tuvieron que recorrer  los cerca de 1.600 km. que los separaban de la ciudad de Nenana donde acababa la vía férrea para transportar las medicinas, a través de la ruta conocida como Iditarod. En esta aventura extrema por la Alaska invernal de 1925 destacó un hombre cuyo arrojo fué definitivo para el éxito de la expedición.

El 31 de enero, las condiciones meteorológicas empeoraron. Una tormenta de nieve y viento  redujo la temperatura hasta casi los -60ºC, y la visibilidad se volvió prácticamente nula. En esa tesitura, tomó el relevo Lehonard Sheppala, un noruego nacionalizado norteamericano a quién se le había asignado la etapa más larga y complicada de todo el recorrido, el cruce de la Bahía de Norton. Sheppala tomó el relevo en el pueblo de Shaktoolik (en la triste memoria de todos los aficionados a la naturaleza ya que en ese lugar moriría sesenta y cinco años más tarde Félix Rodriguez de la Fuente, grabando precisamente una etapa de dicha carrera). Recorrió los 65 kilómetros tan rápidamente que llegó a Nulato un día antes de lo esperado, por lo que su relevo todavía no estaba allí. Sin haber podido descansar, Sheppala decidió continuar durante 146 km, que incluyeron la subida y bajada de un monte de 1.500 m de altura. Todo ello en plena noche, y con un clima adverso con vientos de 120 Km/h.

mushing

Si bien Sheppala es el nombre más conocido entre los humanos, los cánidos tienen a su propio héroe en la figura de Balto, el perro guía de Kaasen, quién fué el que finalmente entró con la medicina en Nome. Gracias a los medios de comunicación su nombre quedó en la memoria colectiva, hasta el punto de que ese mismo año se colocó en Central Park una estatua en su honor. En honor a la verdad de este deporte, soy de los que piensan que ese título le correspondía a Togo, quién lideró la mítica etapa de su musher, Sheppala. Como conmemoración de este hecho se instauró la prueba Iditarod,  la más larga y dura del mundo,que se repite cada año desde entonces y es el máximo referente de este deporte a nivel mundial.

Años más tarde, en Europa, Suiza empieza a celebrar pruebas de mushing, en torno a 1965  y estas se extienden rápidamente por todo el continente, especialmente en los países Escandinavos donde adquiere una enorme popularidad. Esta disciplina también se desarrolla en España, en Madrid la Asociación Española de Trineos de Perros ve la vida en 1986, aunque tiene un carácter más lúdico y amistoso entre personass que comparten la misma afición que meramente competitivo. La Federación Catalana de Deportes de Invierno es la primera en reconocer las ligas que se celebran desde 1981 de manera oficial como deporte de invierno. Posteriormente y durante dos décadas se organiza y celebra la prueba por etapas más larga y con mayores desniveles de Europa, la popular Pirena que recorre de punta a punta los Pirineos a través de los tres países que los integran, y que celebró su última edición en 2013. A lo largo de su historia participaron gran cantidad de equipos representantes de más de 20 países y la presencia de algunos de los mejores mushers del continente contribuyendo a la popularidad de este deporte y de las razas de perros nórdicas.

Dinámica de la competición.

El mushing es en apariencia fácil, consiste en deslizarse sobre el hielo o la nieve con un trineo provisto de patines o esquís tirado por un número distinto de perros según la categoría. Además permite que su práctica sea de las más longevas entre los deportes, Joe Redington Jr, llegó a correr su última Iditaros con 80 años y el sueco Karsten Grönas ganó una Pirena con 60, compitiendo contra corredores 40 años más jóvenes que él.

Las distintas categorías van en función del número de perros que conforman la linea de tiro y las disciplinas van del skijoring y la pulka con un solo perro, hasta los 10; los tiros por encima de ese número se reservan para pruebas de larga distancia o exhibiciones. El primero que llega gana. Y ya esta… es así de fácil.

Así de fácil,  sino fuera porque la fuerza motriz de este deporte tiene criterio propio, claro. Un tiro de perros aúna tantas identidades diferentes como individuos lo forman y conocerlos, entrenarlos e incluso motivarlos es lo que hace que este deporte sea tan especial.

Si queréis ver a los mejores de nuestro país tenéis una cita el próximo fin de semana del 7 y 8 de marzo. Aquí os dejo el calendario.