Turismo Transversal

" El turismo como actividad clave para vertebrar el desarrollo de las regiones."


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Que deberíamos explicar sobre los JJOO antes de que sea tarde.

Después del revuelo suscitado tras el anuncio de la candidatura de los JJOO de invierno Pirineus-Barcelona-Zaragoza 2030, y teniendo en cuenta que desde la población local no se ha respirado precisamente un ambiente de euforia, me preguntaba que tipo de cosas les pueden interesar realmente a los habitantes del Pirineo de un evento de estas características. La respuesta creo que guarda más relación con los puntos básicos que debería explicar cualquier gestor de políticas turísticas. que con los de un organizador de eventos deportivos.

En mi opinión, las administraciones y organismos implicados harían bien en diseñar el proyecto, y por supuesto la comunicación relativa al mismo, buscando la complicidad de la gente en lugar de enfocarlo como una especie de plan Marshal para el Pirineo, en el que después de nueve años, ya casi nadie cree.

Antes de limitarse a presentarlos como una especie de elixir de revitalización territorial, valdría la pena desarrollar los Juegos paralelamente a los siguientes puntos y explicarle a los habitantes de las comarcas afectadas como se ha pensado solucionarlos aprovechando la gran cita olímpica. Por ejemplo:

Como se ha pensado fomentar su desarrollo sostenible en armonía con los recursos naturales del territorio. Los corrimientos de tierras, el aumento de contaminación lumínica o la explotación de recursos hídricos para la creación de infraestructuras o urbanizaciones debe ser algo perfectamente estudiado y diseñado para no arruinar un entorno tan sensible como el de las montañas.

Como se estimulará el desarrollo regional mediante la creación de empleo y la generación de ingresos que revitalicen las áreas económica y sociales. En este punto no cabe decir que vendrán muchos visitantes. Un plan bien diseñado debería tener en cuenta las posibilidades de recuperación de aquellas actividades que hayan caído en desuso o en el olvido con potencial para dinamizar la economía actual de la zona. Lo otro es limitarlo a una macro campaña de marqueting y fomentar monocultivos económicos. Lo que de verdad perdurará en el territorio son aquellas políticas destinadas a incentivar las relaciones económicas locales y estimular el crecimiento de otros sectores complementarios.

Como se gestionará la atracción de inversiones extranjeras de forma controlada. Esta claro que las grandes inversiones destinadas a distribuir riqueza lejos del territorio generan a corto plazo una relación poco fructífera para la población local. Los convenios de colaboración entre empresas externas e inversores locales son probablemente la fórmula más racional de darle continuidad a proyectos de toda índole a medio y largo plazo y por supuesto, son mucho más interesantes para el territorio.

Como conservar y poner en valor el patrimonio histórico, la cultura y el modo de vida locales. En este punto se han venido produciendo varios conflictos ya que tradicionalmente se ha entendido que crear productos y comercializarlos a costa de cierta banalización de los mismos consistía en un mercadeo poco respetuoso. Pero lo cierto es que no se respeta lo que no se conoce y generar un movimiento de masas en lugares con patrimonios culturales sensibles entraña un riesgo que bien merecen una protección e incluso una difusión de los mismos siempre que se respete su valor principal, sobretodo si al final entrañan un mal menor. En cualquier caso diseñar de antemano un programa de protección y divulgación puede ayudar tanto a la población local como a los visitantes a encontrar un punto de equilibrio.

Cómo se estimularán otras formas de cultura contemporánea, como eventos, festivales, etc. En el otro lado de la balanza está la magnífica oportunidad que la afluencia de gente ofrece para dar entrada a movimientos de vanguardia, artistas y todo tipo de iniciativas juveniles y universitarias que de otra forma quedarían lejos de estos territorios. Un evento singular de estas características puede tener un efecto reclamo nada despreciable.

Como se gestionará la conservación del entorno y el medio físico, mejorando el uso de zonas y áreas e incentivando mejoras en zonas deprimidas. Tener en cuenta la repercusión generada por un evento así para realizar campañas de sensibilización sobre los riesgos que corre el territorio en cuanto a incendios, contaminación, destrucción del patrimonio natural. Aprovechar también el marco que ofrece la planificación de un evento de esta magnitud para llevar a cabo una modificación de las normas e incluso un endurecimiento de las penas en caso de que sea necesario.

Como se ha planificado el desarrollo por comarcas, o por zonas, controlando el uso del suelo. Para las personas que están buscando una vivienda para instalar su domicilio en alguna comarca Pirenaica de las denominadas turísticas, este punto se explica por si solo. En los últimos años muchos de los POUM han destinado superficies para el uso residencial que se han acabado convirtiendo en muchos casos en un valor especulativo de la mano de sus usos turísticos. Aunque este es uno de los miedos principales para los habitantes de estas comarcas no es el único, la pérdida de derechos y usos de los recursos del territorio amenazan algunos de los medios de subsistencia de estas comarcas. La regulación sostenible de zonas agrícolas y de pasto o de explotaciones silvícolas y la correcta planificación de las zonas de equipamientos para la población residente debería estar contemplado en el mismo proyecto en el que se especifica donde y como se instalará un trampolín de salto.

Como aseguraremos que el desarrollo turístico contribuya al aumento de la calidad de la vida local. Este es un blog que habla precisamente de los muchos casos en lo que esto ocurre de manera natural y satisfactoria. A pesar de las múltiples noticias relacionadas con los problemas y las patologías turísticas cualquiera con un mínimo interés y espíritu crítico se dará cuenta de que siempre que se hagan las cosas mínimamente bien, el turismo aporta mayoritariamente más ventajas que inconvenientes en aquellas zonas donde existe un recurso turístico. Así que permitidme que rompa una lanza en su favor y enumere aquellas cosas que deberíamos desarrollar, ( y a veces se nos olvidan…) para generar un entramado de acogida lo más beneficioso posible para residentes y visitantes:

  • Buscar el equilibrio de los componentes del denominado producto turístico (calidad, capacidad y carga turística)
  • Diseñar estrategias de atracción enfocadas a determinado tipo de clientes y calidad de los mismos.
  • Controlar e incentivar la calidad del producto, recursos y servicios turísticos.
  • Desarrollar programas de formación profesional, de estudios superiores o de tecnificación.
  • Desarrollar la coordinación y el marco de agentes e intereses publico-privados.
  • Sensibilizar a la sociedad sobre los beneficios socio-económicos del turismo y su impacto en la mejora del tejido económico de la zona.
  • Rediseñar y mejorar los servicios, equipamientos e infraestructuras de la zona.

Conseguir en definitiva, la complicidad de la población local en el proceso de desarrollo de la candidatura y del proyecto no como un simple espectador que tiene que ceder parte de su espacio vital para mayor gloria patria, sino aprovechando la cita para poner soluciones a los problemas del territorio llegando incluso a legislar para garantizar su supervivencia y sostenibilidad si así fuese necesario.


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JJOO de invierno 2030. De la oportunidad, al lío.

Un acto organizado el pasado sábado 13 de noviembre en Vielha por el COE supuso un tímido pistoletazo de salida institucional a las aspiraciones olímpicas del Pirineo para el 2030. El acto se celebró en medio de un ambiente enrarecido que ha hecho que algunos no duden en bautizarlos ya, como los Juegos de la desinformación. Y es que pocas veces antes se ha evidenciado tan claramente el divorcio entre políticos, empresarios y vecinos en general, frente a un proyecto que debería partir como una oportunidad de crecimiento para las comarcas de montaña.

Los términos en los que se está planteando el debate sobre Juegos Olímpicos SI, Juegos Olímpicos NO, se me antojan a estas alturas tan ridículos como discutir si las drogas son buenas o malas. Si crees que es un tema sencillo con una solución fácil, intenta poner de acuerdo a alguien que trabaje para el proyecto hombre y a un sanitario de la unidad del dolor de un hospital cualquiera. Es obvio que ambos tendrán una visión distinta basada en certezas incuestionables y dos realidades antagónicas. Por eso, se me hace tan extraño aceptar que a estas alturas ya haya personas que sostengan posturas tan inamovibles y se nieguen a tener un diálogo mínimamente serio sobre la conveniencia o no de su celebración.

Las opiniones vertidas desde las distintas fuerzas políticas tampoco parecen aportar mucho. Lejos de contribuir a esclarecer dudas y disipar miedos, unos y otros se acogen a clichés propagandísticos a cuál más simple y sesgado.  Lo que debería servir como pretexto para abrir un debate serio sobre hacia donde deben orientarse las distintas políticas económicas y sociales orientadas a reducir la brecha de oportunidades que sufren las zonas rurales y los territorios de alta montaña en particular, se está convirtiendo en un derroche de populismos que ignoran deliberadamente los pros y contras que implicaría una decisión tan importante como estratégica.

Y es que, a raíz de las últimas informaciones aparecidas en la prensa, sospecho que el planteamiento actual tiene poco que ver con el cuidado real de los intereses de los habitantes del territorio y mucho con una especie de intercambio político en el que buena parte de los actores empiezan a concebir los Juegos como moneda de intercambio en un complicado juego de equilibrio de fuerzas territoriales. No solo porque así lo escenificara el actual Govern de la Generalitat, quién a las primeras de cambio ofreció a la CUP frenar la candidatura a los Juegos Olímpicos de Invierno hasta que no se haya realizado una consulta ciudadana al respecto, a condición eso sí, de que los anticapitalistas apoyen los presupuestos para el 2022. Es que además, el propio nombre de la candidatura ha hecho un extraño viajes desde su Pirineus 2030, hasta el Pirineus-Barcelona-Zaragoza 2030.  Bien mirado, ahora mismo esto tiene pinta de tener tanto éxito como la marca Pirineos, que empezaron planteándose tres países y acabaron disputándose los plenos de casi todas las entidades municipales de la cordillera.

Con semejante panorama, no es de extrañar que lo primero que haya hecho el mismísimo vicepresidente del COI, el Excmo. Sr, Samaranch Salisachs haya sido pedir «unanimidad» institucional y social antes de poder convertirse en sede.

El propio COI es consciente de que su marca e imagen se deterioran debido a las constantes negativas y dudas que han despertado diversos proyectos que en el pasado sirvieron más como propaganda para ensalzar el orgullo patrio, que como herramientas de dinamización social y deportiva.  Por ese motivo el máximo órgano institucional representativo de la gran familia olímpica ha flexibilizado año tras año sus exigencias sobre los requisitos que deben cumplir las sedes. Las nuevas directrices son claras: ni gastos innecesarios ni infraestructuras inútiles.  Desde el propio Comité Olímpico Internacional se ha incidido en este cambio de paradigma. “Ahora no es cuestión de ver qué puede ofrecer el territorio para tener unos Juegos, sino qué pueden ofrecer unos Juegos al territorio”.

A pesar de estos esfuerzos, el ruido de fondo mantiene descolocada a la población que reside en los territorios de montaña, que tras 11 años oyendo las promesas de mejoras para albergar unos Juegos de Invierno, siguen viéndose a la cola de las inversiones en infraestructuras básicas y sin saber cómo afectaría realmente celebrar una cita olímpica en su casa.

Pocos saben que el presupuesto que se baraja para la cita de 2030 es de 1300 millones de euros, infraestructuras aparte claro. Menos de la mitad de lo que costaron los de Barcelona´92 y muy lejos de los 40.000 millones despilfarrados en Sochi´2014. De estos 1300, 900 correrían a cargo del COI y los 400 restantes del comité organizador. Este ya ha aclarado a través de la Secretaria General de l’Esport de la Generalitat, que se cubrirían con la venta de entradas, mercadotecnia, sponsors privados y aportaciones públicas, con el firme propósito de no acrecentar la presión fiscal sobre ninguno de los territorios que la acojan. Eso si, nadie ha aclarado aún como se evitarán los peligros de la especulación y la subida de precios sobre derechos básicos hoy ya de por si escasos, como por ejemplo el del acceso a la vivienda. Teniendo en cuenta las crecientes dificultades que han quedado de manifiesto tras la crisis para poder vivir en las zonas de alta montaña, la confianza en los JJOO como catalizador de todas aquellas inversiones necesarias para el Pirineo, está más dividida que nunca.

Esta será una tarea donde se requerirá un liderazgo mayor que el que dio forma a Barcelona`92, en aquella ocasión Administración y empresa se encontraron en las figuras de Pascual Maragall y Leopoldo Rodés.  Hoy, los referéndums realizados en lugares como Calgary, Innsbruck o Sion, ponen de manifiesto que para el 2030 estos liderazgos requerirán, además,  de un consenso participativo desde el territorio. Por eso es tan importante explicarlo bien y que se entienda. 

Lo primero es conseguir un consenso social lo más amplio y meditado posible para concebir la cita Olímpica como un puente para aliviar las deficiencias que actualmente se viven en las comarcas de montaña. Sin olvidar claro, la necesidad de poner los recursos y escenarios apropiados para la consecución de los éxitos deportivos, que aunque nadie hable de ellos, es obvio que son el propósito en el que se encuadra dicho evento. 

Siento tener que decir que en esta labor de construcción de oportunidades y un futuro mejor, no caben ni las típicas promesas fáciles de los especuladores vende burras, ni los miedos insuflados desde el odio al sistema de los que están perpetuamente a la contra.


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La Cogobernanza. Una fórmula a desarrollar en las instituciones turísticas.

¿Es la cogobernanza la nueva fórmula de gobierno, para el futuro de las instituciones turísticas?.

Hace unos días, la responsable de la oficina turística de un importante destino turístico de interior me confesaba con cierta decepción la sensación de encontrarse cuestionados por instituciones, sector privado y opinión pública en general. La queja principal es que a pesar de sus esfuerzos y aún entendiendo todas las partes las dificultades que actualmente atraviesan las empresas turísticas, se encontraban permanentemente interpelados de forma crítica por aquellos que exigían soluciones casi mágicas a corto plazo, fundamentalmente el sector privado. Y aquellos estamentos del sector público que esperaban soluciones de futuro, no menos mágicas, y que no cayesen en los errores ni reprodujesen los peligros del pasado. En este ambiente tampoco faltaban los que presa del más puro «síndrome del cuñao», no se ahorraban juicios en contra de repetir las campañas de producto del pasado, y a la vez, todo lo contrario. Es decir se manifestaban al mismo tiempo en contra de aquellas que parecían más novedosas y disruptivas.

A mi la situación me recordó bastante a esas en las que como vértice de una pirámide jerárquica todo el mundo señala a la punta como la culpable y a la vez espera de ella que provea la solución. Algo, si se me permite decirlo, tan loco como nuestro.

Recordé entonces, que una de las herramientas que existen para desencallar estas situaciones consiste precisamente en hacer partícipe de la solución a otras personas o estamentos. Esta horizontalidad en la gestión del poder, es lo que desde los años 70 ha venido conociéndose como cogobernanza.

Este es un concepto que pasó de utilizarse en el seno de organizaciones internacionales, a las instituciones europeas y que finalmente ha alcanzado a los Estados. Su origen principal, en la actualidad, ya que el concepto parece ser proviene del francés “gouvernance» que data del siglo XVII, se justifica sobretodo por la idea de que el Estado era demasiado grande para los pequeños problemas y demasiado pequeño en cambio, para afrontar los grandes desafíos. Actualmente se ve como una herramienta para dar cabida a la participación, es decir, contar con la opinión de otras personas ajenas al poder para la solución de diversos problemas.

Cristina Monge explica claramente en su artículo publicado en El País el 13/05/2020 que:

El Libro Blanco de la Gobernanza Europea de 2001 define la gobernanza como “las normas, procesos y comportamientos que influyen en el ejercicio de los poderes a nivel europeo, especialmente desde el punto de vista de la apertura, la participación, la responsabilidad, la eficacia y la coherencia”. Desde entonces las aportaciones teóricas han sido numerosas, si bien la mayoría coinciden en señalar como elementos centrales la interdependencia entre organizaciones basada en la cooperación y el acuerdo, lo que hoy se consideraría un compendio de los principios de buen gobierno.

La pandemia ha puesto de manifiesto que muchas de las soluciones que debemos darle a los grandes problemas que tenemos como sociedad no pueden articularse exclusivamente desde la administración. Es más, hoy en día un 69% de la población opina que los gobiernos necesitan de la ayuda de las instituciones privadas para resolver los problemas sociales. Así que: ¿no es un tanto absurdo pretender solucionarlo todo a base de decretarlo…? ¿Cómo ha pensado el legislador de turno encorsetar el voluntariado, las aportaciones desinteresadas, la solidaridad o la cesión de recursos de todo tipo entre los múltiples agentes que conforman la sociedad civil?.

¿No es un tanto rocambolesco idear una solución sin contar con el mayor consenso y grado participativo…? ¿E intentar dar con soluciones complejas con la única aportación facilitada desde una oficina técnica gubernamental…?

Independientemente de lo absurdo que pueda parecerme intentar ejercer el poder de manera unilateral con un mando único y sin ninguna cooperación, lo cual se me antoja además tremendamente ineficiente y arriesgado. Lo más llamativo es que el sector público no se haya dado cuenta de que corre un serio riesgo de quedarse descolgado de la realidad vivida por sus administrados. Y no solo me refiero al consabido divorcio entre la política y la ciudadanía, ni al institucionalizado y aceptadísimo retraso legislativo sobre cualquier campo que experimente un mínimo de innovación. Sino que se enfrenta por primera vez a la posibilidad de que se organicen estructuras paralelas que no cuenten con el estado para generar un marco de confianza, funcionamiento y participación alternativos. Actualmente las soluciones basadas en la tecnología del blockchain, han dado lugar a que empresas y particulares ya no necesiten la validación por parte de las administraciones de sus relaciones más formales, así que: ¿os imagináis donde quedarán en algunos años las más triviales como por ejemplo las de promoción turística?.

Si alguien tiene alguna duda de esto. Le recomiendo seguir este enlace donde la propia UE apuntaba a la European Blockchain Services Infraestructure como una herramienta válida entre los estados para la expedición del certificado digital verde con el objetivo de facilitar la libre circulación de los ciudadanos en la UE durante la pandemia. Conste que me ahorro el hecho de comentar que el principal valor económico mundial en alza esta basado en esta tecnología, por su alto componente de volatilidad y el carácter especulativo que acompaña a la economía, pero seguro que a todos os suena lo del bitcoin…

Así que en mi opinión la cogobernanza ha pasado de ser una idea romántica del S. XVII, malentendida por muchos en la actualidad como el marco de colaboración publico-privada, a convertirse en la nueva fórmula de funcionamiento público necesaria para las diversas estructuras de la administración y del estado, en toda su escala institucional.

Dicho de otro modo, esto no consiste en conseguir un contrato con la administración para desarrollar una actividad, ejemplo clásico de colaboración público-privada. Sino que de lo que se trata es de incorporar, a los hasta ahora administrados, como la comunidad educativa, las organizaciones empresariales, los agentes sociales, la sociedad civil, etc… en las tomas de decisiones y la construcción de las nuevas reglas de convivencia y de desarrollo de sus actividades.

Después de lo ocurrido en 2020, ¿acaso alguien cree aún que podemos, por ejemplo, prescindir de los centros de ciencia, innovación y de pensamiento en el diseño de una nueva sociedad?

La cogobernanza definida como la inclusión de aquellos sectores estratégicos ajenos a la administración, dentro de los órganos de poder y de decisión de las diferentes disciplinas a tratar. Se me antoja como la única manera que tiene esta última, de no verse desbordada por el mayor potencial de inteligencia colectiva presente en el sector privado y no quedar relegada un vestigio de inoperancia y modelo caduco de organización del Estado, como en su día pudo ser el feudalismo.

Y sino, al tiempo…


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EL PACTO INSTITUCIONAL La primera piedra de los destinos turísticos de éxito.

En política. Cuando una medida tiene sentido, es necesaria y beneficiosa para la población y es susceptible de acuerdo entre diversas partes, aparece una figura destinada a vertebrar las principales lineas en relación a dicho tema, llamado pacto institucional. En turismo si no eres capaz de involucrar, además, a entidades sociales y empresariales. Probablemente no consigas nada.

Creo que es fundamental recordar que el turismo como tal es una actividad económica cuya transversalidad y complejidad, hace que esta no alcance a desarrollarse con éxito si depende exclusivamente de la iniciativa pública o de la privada.

Los destinos con más éxito, normalmente tienen recogida de alguna manera esa relación de complicidad y confianza en la médula de sus patronatos, en muchos casos a un nivel incluso estatutario.

Cuando este consenso se rompe, aparecen indefectiblemente, muchos de los problemas relacionados con el sector a los que estamos asistiendo en la actualidad. Partidos intentando sacar rédito político, gremios profesionales enfrentados entre si, asociaciones vecinales manifestándose en la vía pública,… ¿Nos suena, verdad?.

Vale, ¿ Y esto como se arregla…?

Probablemente toque desandar parte del camino y volver a empezar, agradeciendo claro, aquellas cosas que aprendidos e hicimos bien. Pero en mi opinión, si formas parte de alguna administración. Estos son los principales puntos a cuidar desde el punto de vista de la gestión del cualquier proyecto

1.- Volver a definir el objetivo. 

Es momento de revisar en que punto nos encontramos, quizás nuestro rol de la gestión principal ha cambiado, y nos encontramos inmersos en una dinámica rutinaria de por ejemplo, promoción turística constante.  Cuando la realidad es que nuestra región demanda mayor esfuerzo en mejora de servicios e infraestructuras, o bien una especialización del producto o incluso planificar nuevas regulaciones.

2.- Encontrar el liderazgo necesario.

Existe la tentación de ponerse al frente de la «renovación turística» del municipio. Es comprensible, sobretodo cuando parte de la reconstrucción se hace con los recursos de los que uno tiene que rendir cuentas. Además es una buena manera de ganar protagonismo y cierta popularidad. Si tienes esa tentación por favor, recuerda el dicho que dice que para llegar lejos debes viajar acompañado. Para crear un proyecto que perdure en el tiempo es mejor compartir parte del protagonismo con entidades civiles y profesionales.

3.- Mejorar la coordinación entre las distintas instituciones.

Es imprescindible ponerse de acuerdo y evitar una competencia entre ellas que complique las cosas tanto a profesionales como a turistas. Ya sabemos que cada administración tiene su cuota de poder o responsabilidad sobre diversos temas. Pero lo último que uno espera es que esto, en lugar de ser fruto de una decisión estratégica para mejorar la gestión de lo público. Se convierta en una excusa para repartir las demandas de los administrados de ventanilla en ventanilla.

pareja de turistas

4.- Recuperar la confianza del sector privado.

Es cierto que la corrupción y el partidismo han hecho mucho daño. También comparto la idea de que buena parte de la iniciativa privada solo se acuerda del papel de las administraciones para pedir bajadas de impuestos, y que ignoran deliberadamente todos los esfuerzos que esta realiza en mejoras de infraestructuras, limpieza, sanidad, seguridad y un sinfín de materias que son básicas para el éxito de un destino. Pero se trata precisamente de ponerlas en valor de la mano del propio sector y aprovechar sus iniciativas y conocimiento para crear una sinergia integradora.

5.- Potenciar el asociacionismo activo y en linea con la mejora del destino.

Tanto el de origen empresarial como el civil. Esto no significa que no haya que ayudar al que aporte otro tipo de inquietudes. Lo que significa es que algunas iniciativas propias del asociacionismo no están al alcance de la administración y no tienen interés para las empresas debido a su escasa rentabilidad. Sin embargo es importante estar atento para apoyarlas, ya que algunas han acabado convirtiéndose en atractivos turísticos de primer orden.

6.- No contribuir a generar más estrés dentro del sector y de la propia población.

Parece difícil, ¿verdad?. Sin embargo los gremios y  asociaciones empresariales reciben a diario consultas en relación a como actuar frente a regulaciones y acciones inspectoras de la administración, a menudo, incomprensibles incluso para los funcionarios que tienen que llevarlas a cabo.

7.- Recuperar la formación y la información como elemento clave entre la población. 

Todos somos en algún momento agentes turísticos, desde la señora que vende el pan hasta el funcionario que patrulla por una calle. El problema es que a menudo nadie se lo ha dicho, y claro, eso de por si ya genera cierta tensión frente a determinados comportamientos. Si además hemos impuesto un determinado modelo turístico sin ningún tipo de consenso entre la ciudadanía, el conflicto está servido.

8.- Colaborar en la elaboración del modelo turístico de la zona.

Y nótese que digo colaborar. No tener un modelo de desarrollo turístico es un riesgo, principalmente para la oferta, y muchas de las herramientas no son aplicables desde estamentos que no tengan la capacidad de reglamentación. Sin embargo desde las administraciones deberemos tener en consideración las aportaciones de cada sector e incorporar las características y proyectos a la actividad de la zona en concreto.

9.- Diseñar las medidas a medio y largo plazo que se definan en dicho modelo.

En el mundo de los negocios el medio y largo plazo no existen si el corto no está garantizado. Sin embargo para la empresa pública  hablar de proyectos ejecutables a 5 o 10 años es perfectamente planteable.

10.- Velar por la correcta financiación de los proyectos.

La inclusión obligatoria de interventores dentro de las administraciones públicas ha mejorado bastante la efectividad e incluso ha dotado de cierto rigor a algunas partidas presupuestarias, por lo que en lineas generales, daremos este punto como zanjado satisfactoriamente. Sin embargo, todavía no hemos sido capaces de trasladar todos los recursos que se ponen a nuestra disposición desde la propia CEE para dinamizar y mejorar la calidad de nuestros destinos. En otros casos, corremos el riesgo de dispersar los recursos existentes en satisfacer diversas demandas de la ciudadanía, con un retorno sobre el territorio más que dudoso. El gestor de lo público deberá estar especialmente atento en trasladar esas oportunidades de financiación al sector privado y  a la vez gestionar eficientemente unos fondos que en realidad son públicos para que repercutan de manera efectiva en los administrados.

 

 


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GOIAT. El oso que destapó las debilidades de la gestión territorial. ( Parte II)

 

Como nuestro primer post quedó un poco cojo en cuanto al papel de los distintos colectivos implicados en torno al  conflicto generado por los osos. Ahí van una lista de reflexiones, desde el sentido común y con la mejor de las voluntades, para todos ellos.

Administración:

Me temo que es donde acabará recayendo gran parte del peso de las acciones de un hipotético éxito del programa. Y no es porque un servidor confíe en una visión exclusivamente intervencionista de este asunto, donde todo tenga que resolverlo de manera unilateral el estado. Es que a tenor de las declaración de objetivos del programa Piroslive,  y tras 2.5 M de euros gastados, las cosas no pintan especialmente bien. Y sino, veamos que es lo que se proponían según el Dptm. de Medi Ambient de la Generalitat.

1.- Consolidar y conocer genéticamente la población.  

Ya sabemos que cerca del 80% de la descendencia es de un solo ejemplar, así que en este punto me quedan dos incógnitas por despejar. La primera es:  ¿se sabe realmente la densidad de osos por zonas del Pirineo?. Es evidente que no es lo mismo contar con 40 ejemplares por toda la cordillera si más de la mitad se concentran en un solo Valle…  Y la segunda es, ¿el animal que sobra?, es precisamente el ejemplar que se reintrodujo para aportar más variedad genética…

2.- Diseñar una red de espacios de conectividad para el oso pardo y mejorarlas. 

Dos ejemplares machos se encuentran aislados en el Pirineo Atlántico y una hembra en el Noroeste de Huesca. Así que la dispersión transversal por el Pirineo parece encontrar más problemas de los deseados, además de reflejar una destacada concentración de ejemplares en las comarcas más alpinas y próximas al macizo central.

3.- Incrementar y mejorar los espacios de coordinación internacional en relación al oso pardo.

Si esto ha influido en el hecho de ir a buscar ejemplares a Eslovenia en lugar de optar por los que ya habitan en la Cordillera Cantábrica , que aparentemente son más parecidos, es algo que se me escapa. Pero digamos que salvo que haya alguna poderosa razón científica para hacerlo. Coordinar 3 países, 7 comunidades (regiones) e innumerables ayuntamientos ya parecía ser un reto suficientemente ambicioso… ¿no?

4.- Probar que el riesgo de ataques «cero» a la ganadería y a la apicultura es posible.             – Sin comentarios. –

5.- Generar un clima de aceptación y coexistencia.

Esto merece una reflexión a parte. Sospecho que alguien se ha creído que esto consiste en humanizar la cara más tierna de los osos y hacer presentaciones para un público selecto en centros culturales de grandes ciudades. El problema de Goiat es que como oso no se le puede poner ni una pega,  salvo su debilidad por la carne de caballo, pero como elemento de marketing está dejando mucho que desear, el pobre.  Admitámoslo, a la mayoría nos molesta su comportamiento porque no está dando la talla de humanización esperada. No atraviesa carreteras rodeado de adorables cachorros, no tiene el aspecto de un peluche ( más bien parece el eslabón perdido…), no tiene una actitud tranquila ni se deja ver pastando plácidamente en las laderas llenas de hierba, no se dedica a montar a las hembras como un machote, si aparece otro macho, normalmente sale perdiendo en la primera escaramuza, y encima va y se come el ganado. Bien mirado…, a mi este tipo, no me representa. Pero el iluso que creyó que los osos se limitarían a tener un comportamiento parecido. Menos.

Frente a esto basta con llevar a cabo cualquiera de las campañas de información recomendadas por los expertos y que hasta la fecha han sido deficientes o se han conformado con colgar un pdf en alguna página web. Conviene enseñar a la población rural a moverse por un territorio donde hay un nuevo agente que ha venido para quedarse. A no cruzar determinadas lineas de seguridad. A normalizar a través de las escuelas la presencia del oso en nuestras montañas. A pactar con todos los agentes del territorio la presencia de este o de cualquier otro predador, y a ser posible, a involucrarlos en las posibles soluciones de los conflictos que acarrean. Y por supuesto, velar porque el dinero de este tipo de proyectos llegue cuanto antes y de la manera más justa, para aliviar los posibles daños.

Tendremos más posibilidades de éxito si las subvenciones se aplican correctamente sobre el territorio que si se reparten entre asociaciones y administraciones a 150 km. del ecosistema de la fauna silvestre.

En mi opinión, eso es poner las bases de un clima de aceptación y coexistencia. Pero desgraciadamente, de todo esto no se ha visto nada. O por ser más justo, más bien poco, después de 20 años de proyecto.  Desengañémonos. El éxito de los grandes parques naturales de lugares como África, no radica en la conciencia social generada en Europa, sino en la implicación de las poblaciones residentes como gestores dentro de la vida de esos espacios.

oso pardo

Asociaciones ecologistas.

¿Se imaginan a un foodie dando lecciones de nutrición en una aldea etíope?. Pues ese es más o menos el efecto que produce entre buena parte de la población rural, el hecho de ver a un señor que les dice como tienen que vivir mientras de fondo atraviesa la imagen un autobús metropolitano.

Muchos de los dirigentes de estas asociaciones no saben distinguir entre cuando deben utilizar su habitual tono de denuncia y cuando deben remangarse y colaborar con la realidad de los territorios , y claro, pasa lo que pasa. Que al final alguien suelta una estupidez incendiaria , eso si, envuelto en pancartas «for live» y recomendaciones para el reciclaje.

La ecología es un concepto que no entiende de adoctrinamientos bajo ningunas siglas, es un valor humano que exige ser aplicado con la máxima responsabilidad y a ser posible por expertos.

Los demás nos podemos declarar más o menos fans y obviamente tener una opinión al respecto, pero sin más. El ecologismo de moda ya hizo que a principios de los años 90 más de un agricultor encontrase sus campos pisados por familias ávidas del contacto con la naturaleza.

De verdad, para ser un buen ecologista es mejor empezar con pequeños detalles a nuestro alcance que mejoren el planeta en el día a día, que lanzarse a mega proyectos envueltos en consignas llenas de hipocresía.

La naturaleza es algo tan valioso como frágil y son precisamente la gente que habita en ella, los más concienciados y conscientes del equilibrio necesario para mantenerla. La mayor parte del paisaje que disfrutamos ha sido modificado por el hombre, tan solo los Parques Nacionales quedan exentos de esa intervención humana.

En la mayoría de sitios donde han desaparecido los rebaños las llamas se han llevado por delante miles de hectáreas, Según datos del MAPAMA , solo desde el 2001 al 2017 han ardido en España 1.85 millones de hectáreas forestales y unas 179.220 hectáreas de terrenos agrícolas, la misma superficie que las CCAA de Madrid, La Rioja y el País Vasco juntas.  A estas alturas imagino que a nadie se le escapa que no podemos permitirnos el lujo de prescindir de ningún tipo de ayuda, y las de los pastores y sus rebaños es primordial.

Así que seamos serios. La captura, e incluso la caza selectiva de determinados ejemplares, no solo es una posibilidad, sino que es una medida prevista y recogida en el Art. 35 del Decreto Legislativo 2/2008 del 15 de abril que se refiere precisamente a la Ley de protección de los animales.

Si esto nos parece chocante, probablemente sea porque aún nos queda mucho por aprender al respecto.

Asociaciones de ganaderos y agricultores. 

Aquí como en cualquier colectivo hay de todo. Y después de hablar con algunos de ellos me han quedado claras dos cosas. La primera, que hay cierta división entre los que han entendido que el oso ha llegado para quedarse y los que no. Y la segunda, que existe un profundo malestar por parte de todos.

En el caso de sus detractores el motivo del malestar es evidente, en el caso de los segundos, muchos confiesan no entender el motivo por el cual algunos de sus colegas no han tomado ninguna de las medidas aconsejadas desde hace 20 años dentro del programa de reintroducción del oso en los Pirineos que empezó en 1996. Eso si, no esperemos que ninguno de ellos se enfrente a los primeros en ninguna asamblea, son mayoría, y en el fondo el oso les molesta tanto a unos como  a otros. Además la convivencia y las relaciones de buena vecindad dificultan un debate abierto y sincero entre el colectivo.

El principal pecado capital que cometen es el de identificar su modelo de explotación del territorio como el único válido y legítimo. La mala noticia es que la mayor parte de la población europea tiene otra visión. Y claro, es mucho más popular. Por eso la plataforma «salvar a Goiat» puesta en marcha por Ipcena en change.org lleva cerca de 106.000 firmas en escasos 15 días.

La idea de «…el que quiera a los osos, que se los lleve a su casa…» es tan innecesaria como corta de miras. La mayor parte de la ciudadanía europea considera los espacios naturales precisamente, como el jardín de su casa, así que técnicamente es justo lo que están haciendo. Teniendo en cuenta el peso de la población que habita en uno y otro lugar, tomar medidas reactivas no parece lo más inteligente.

En otro orden de cosas cabe preguntarse porque existe una diferencia tan significativa entre los daños infringidos a los ganaderos y apicultores de distintas explotaciones teniendo en cuenta que muchas de ellas se encuentran dentro del territorio de los mismos ejemplares.

En resumen, me temo que hay malas noticias para aquellos que se aferran a la expulsión de los predadores como única medida viable. La realidad es que se trata de un nuevo agente de riesgo para las explotaciones ganaderas que no se va a ir. La única posibilidad de éxito consiste en conocerlo, formarse sobre ellos e intentar minimizar sus daños.

Por ejemplo, implementar un sello de calidad de la carne criada «en tierra de osos…» dotándola de mayor valor al tratarse de animales criados en libertad y sin piensos, puede ser una fórmula de aumentar la rentabilidad de los ganaderos y de aprovechar una sinergia que en principio parecería desfavorable. Pero sobretodo es una manera más inteligente de enfrentarse a una variable competencial fruto del cambio de mentalidad de la sociedad, tal como les ocurre diariamente a multitud de sectores.

Ya he explicado la importancia que en mi opinión tiene el sector primario en el mantenimiento de nuestros entornos. Pero utilizar como argumento el amor hacia sus animales, aunque sea cierto, se revela incomprensible para una sociedad que intuye que inexorablemente su destino es el sacrificio.

El sector debe ser más imaginativo y menos quejicoso en la búsqueda de soluciones frente a las pérdidas ocasionadas por los depredadores, porque el oso solo es el primero de ellos en llegar.

Si alguien no los ve necesarios que piense en los problemas que esta generando la fauna salvaje, principalmente los jabalíes, entre las explotaciones de ganado bovino de sus colegas en las comarcas del Pallars Jussá, Sobirá y Alt Urgell, donde ya hay 8 explotaciones de vacuno de carne inmovilizadas por tuberculosis, con lo que se antoja un trágico final para sus ejemplares. En lo que llevamos de año, han tenido que ser sacrificadas 112 cabezas, bastantes más kilos de carne que la que se comerán lo osos este año.

Sector Turístico.

Como este es un blog turístico y dado que el senderismo es una de las actividades principales que se desarrollan en el ecosistema en cuestión, es evidente que alguna referencia debía llevarse, ya que se ve afectado de alguna manera.

Aquí no existe unanimidad de criterio y en general las opiniones van desde los que prefieren obviar la presencia del plantígrado, a los que piden más información para poder aconsejar a sus clientes.

Tras preguntar entre distintos hoteleros de las comarcas del Valle de Arán, ninguno ha podido demostrar eventuales cancelaciones por culpa de los osos. Eso si,  en general admiten tener cierta dificultad para contestar al recibir preguntas sobre este tema.

Todos sabemos que el capital, ( permitidme el atrevimiento de asignarle este papel al sector, ya que es el motor económico principal de estas comarcas…) es más bien cauto y prefiere la estabilidad. Y tal como decía un experimentado guía de montaña hace unos días,  – » la gente cambia su percepción del entorno en cuanto les dices que están transitando por donde hay osos en libertad, algunos creen incluso que lo verán antes de acabar la excursión, así que si preguntan, mejor decirles que solo salen de noche…» –  Pues eso. No penséis en un elefante rosa…

Otros, en cambio, abogan por generar una campaña de información y marketing a imagen de las ya existentes en los Parques Nacionales de EEUU, donde no solo te informan. Sino que te dejan claro cual es tu responsabilidad para con la fauna salvaje de la zona, y son capaces de contextualizar los riesgos de tu visita recordándote, como en el caso de Yellowstone, que las probabilidades de sufrir un ataque son de 1 entre 2.7 millones. Ver detalle

Es cierto que a lo largo de la primavera se han comenzado a ver grupos de excursionistas que han visitado las montañas con la esperanza de observarlos. En los casos con éxito, ha sido indispensable la colaboración de un guía experto en fauna que habitualmente siguen los movimientos de estos animales. Y aunque es cierto que han contribuido a desestacionalizar la demanda en algún negocio de manera puntual, el número no es aún significativo como para considerarlo una motivación de primer orden.

 

Desconozco el destino de Goiat, pero en cualquier caso le debemos el mérito de conseguir ponernos a unos y a otros frente al espejo de nuestra mediocridad. Haber sacudido las mentes complacidas de la tecnocracia medioambiental europea y enseñarnos a zarpazos, que no lo estamos haciendo suficientemente bien.

Será para muchos un maldito oso, pero de nosotros depende que para la mayoría se convierta en aquel bendito bicho.

 

 

 

 


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GOIAT. El oso que destapó las debilidades de la gestión territorial. ( Parte I)

Un oso es un oso.  La afirmación podría pasar como la perogrullada propia de un presidente de gobierno, sin embargo alguien debió obviar parte de su significado cuando pensó en su reintroducción en ámbitos naturales humanizados.

Pero empecemos por el principio, un oso es un oso, es decir, según una definición cualquiera, más bien tirando a facilona… » Es un mamífero plantígrado, del orden de los carnívoros de gran tamaño, cuerpo macizo, pelaje largo y abundante, cuello ancho, cabeza grande, fuertes garras… »  Pues eso, un oso, Y claro, como carnívoro, o más bien omnívoro, es fácil deducir que no existe la compasión en su mesa. El que tenga alguna duda que eche un vistazo a la sala de despiece de cualquier matadero del otro gran omnívoro del planeta.

Así que todas las imágenes de animales destrozados publicados en algunos medios de comunicación, está claro que no perseguían un objetivo meramente informativo. La noticia habría sido encontrar cadáveres quirúrgicamente extirpados con sus vísceras ordenaditas al lado. Me da que el objetivo era generar un sensacionalismo barato. Ese del que últimamente hay que dotar a cualquier noticia para que lo consumamos la borregada y suscitar opiniones. En un sentido y en otro…  Y claro, conseguido el objetivo, ahí ya entramos todos, a ver quien la dice más gorda. La lista no tiene desperdicio y os aseguro que no está extraída de las redes sociales, tan proclives a generar este tipo de controversias.

En estos últimos días hemos oído a representantes de asociaciones ecologistas asegurar que la culpa es de los ganaderos por ofrecer una especie de bufet libre a los osos. Periodistas generando crónicas que retratan más el comportamiento de un delincuente que el de un animal salvaje, ganaderos insinuando que los turistas pueden ser el próximo ágape del plantígrado, y una administración ineficiente y desbordada frente a los movimientos del único predador con GPS de todo el Pirineo. Y cuyo único pronunciamiento ha sido para convenir que hay que «trasladarlo».

Goiat es como esos obstáculos implacables que uno se encuentra en la vida una y otra vez, hasta que les prestas atención de verdad y trabajas para superarlos. Da igual como lo llamemos hoy,  sino nos tomamos en serio la convivencia entre los distintos agentes e intereses del territorio, el año que viene tendrá otro nombre. Goiat es como nuestros miedos, un competidor implacable que nos ha sacado las vergüenzas a todos.

caballos carne

A una administración que pensaba que con llevar a cabo un programa de reintroducción habría cumplido con su objetivo y obligación para con sus administrados y las generaciones futuras.

A unas organizaciones ecologistas que a las primeras de cambio se han puesto en evidencia demostrando un completo desconocimiento sobre la realidad del mundo rural.

A algunos ganaderos que lo avalaron todo a los 150€ por cabeza perdida, pensando que no era necesario cambiar su modelo de producción de ganadería extensiva.

Y a una sociedad que, en general, vive cada día más de espaldas a las zonas rurales y las concibe, probablemente de manera inconsciente,  como un gran parque temático alrededor de sus ciudades.

Y si. Ya sabemos que todos tenemos nuestra parte de razón y que en general nos molestan los cambios. Pero desgraciadamente no nos queda otro camino, porque el problema no es Goiat, somos nosotros. La buena noticia es que como seres inteligentes, (de verdad que no va con segundas…), tenemos la posibilidad de reconducir la situación siempre que hagamos un ejercicio de responsabilidad colectiva y dejemos de lado nuestras diferencias.

Avanzo que el que conciba el territorio solo desde su punto de vista, se equivoca de partida.

Continua…