Las vacaciones son algo que todos esperamos ansiosamente, y no es para menos. Estos periodos de tiempo libre no son solo para divertirse sino que también son necesarios para escapar de la rutina y relajarnos del estrés de la vida diaria, Dentro de la más estricta filosofía «mindfulness» debemos apreciarlos y aprovecharlos al máximo…
Desgraciadamente en nuestro día a día no disponemos de todo el tiempo que nos gustaría para disfrutar con nuestra familia por lo que las vacaciones son un momento perfecto para que pasemos tiempo con nuestros seres queridos disfrutando de hobbies y actividades que nos hagan felices.
Después de varias salidas en familia, estoy casi convencido de que la lista de beneficios que aportan unas vacaciones con los tuyos, son como mínimo estas…
- Ayudan a reducir el estrés. Las vacaciones con tu familia te ayudan a reducir estrés. Si lo se, parece discutible. Pero por si no lo crees hasta los médicos lo aconsejan cuando alguien tiene algún problema de salud causado solo por estrés. Así que si a pesar de todo no es tu caso te recomiendo que revises tu actitud, a ver si te estás perdiendo lo mejor de los tuyos por no prestar atención de manera consciente al momento que compartes con ellos.
- Mejora tu rendimiento en el trabajo. Te ayudará a sentirte mejor y precisamente porque estás más relajado, sin preocupaciones en tu mente puedes concentrarte más y mejor siendo mucho más eficaz en tu trabajo.
- Te acerca a tu familia y te ayuda a crear vínculos. Como bien dice la sabiduría popular “el roce hace el cariño”… Es fundamental que pasemos el máximo tiempo posible con los nuestros si queremos crear vínculos con nuestra familia y fomentar una relación de confianza y cariño.
- El entretenimiento es obligatorio. Se han realizado varios estudios médicos que demuestran que reír mejora la salud. Tanto es así que en California se realizaron pruebas a un grupo de 16 hombres y observaron como la risa y la actitud positiva cambia la química de la sangre y protege contra la enfermedad y la depresión. ¿Cuándo reímos más que en nuestras vacaciones?. Y además, en el peor de los casos…, te llevas un buen rato.
Ahora que se acercan las frías fechas invernales, existe un plan ideal capaz e estimular e incentivar por igual a mayores y a pequeños, así que en lo que aun servidor respecta… ¡¡¡ a la nieve se ha dicho !!!

La montaña es un ambiente extremo y cambiante, así que si uno pretende salir airoso y verdaderamente reconfortado de una vacaciones de este tipo, lo mejor es prestar atención a algunas normas básicas, antes de la elección. Estas son las claves:
- Acceder fácilmente a las pistas: Los niños acostumbran a perderlo todo y además su impaciencia los hacen malos compañeros en un atasco así que sino quieres que sus ganas se desinflen antes de empezar, procura asegurarte un acceso rápido a las pistas. Si tienes ocasión de garantizarte un pie de pistas… mejor.
- Buenos alojamientos: El descanso y el desayuno son claves, sobretodo en una actividad destinada a quemar muchas calorías, si el lugar que escojas tiene algún tipo de animación infantil te garantizarás además un día redondo.
- Pistas accesibles: La oferta de pistas para principiantes es fundamental cuando parte de la familia está empezando. Escoger una estación demasiado técnica puede intimidar a los más pequeños, y hay que pensar que la sensación de inseguridad rara vez es compatible con la diversión.
- Profesores y escuelas: Una buena experiencia desde el inicio nos puede garantizar a posteriori, muchos años de diversión, mejor dejar el tema de la formación en manos de buenos profesionales.
- Variedad de precios: Aquí no se trata tanto de encontrar precios baratos como de tener diferentes opciones para elegir. A menudo encontramos ofertas empaquetadas muy económicas que acaban destinándonos a lugares sin ningún tipo de opciones donde los precios del resto de servicios son abusivos.
- Actividades après-sky: Conseguir un equilibrio entre oferta cultural y deportiva, no siempre es evidente. Muchas estaciones de esquí están situadas en resorts sin ningún tipo de estímulo más allá de bares y restaurantes. En la estación es importante encontrar lugares para disfrutar de todas las modalidades que ofrece la nieve, tales como trineos, parques infantiles, muñecos de nieve, motos o mushing. Pero después de las 17:00 queda mucho tiempo libre, y entonces los pueblecitos, museos y la oferta cultural, serán definitivas en la experiencia completa de toda la familia.
Para mi, una de las estaciones capaz de reunir todos estos requisitos y cumplirlos con creces es Baqueira Beret. No solo tiene una de las mejores montañas y equipamientos para disfrutar de la práctica del esquí, sino que la mayor parte de su equipo humano derrocha a partes iguales profesionalidad y pasión por la montaña y el entorno en el que se ubican.
Además, y por si fuera poco, está rodeada por un Valle de Arán que lleva más de 50 años acogiendo a los esquiadores más exigentes de nuestro país, y ha sido históricamente, cruce privilegiado de caminos, entre los sueños de sus viajeros y la hospitalidad de sus gentes.